martes 03 de febrero de 2009 - 10:00 AM

Temas Urbanos

Dentro del contexto.- Alejarnos de la anécdota descontextualizada para volver a la ubicación de los hechos en el medio social donde se produjeron, parece ser el propósito académico del trabajo de Alvaro Pablo Ortiz, profesor de la U. del Rosario (Geo von Lengerke Constructor de Caminos.

Bucaramanga, Ed.. UIS, 2.008, 256 pgs.)- sobre un personaje de quien la leyenda, y por eso mismo la falta de rigor investigativo, se ha encargado de convertirlo más en semental y sibarita de farándula que en un intérprete de la economía mundial del momento orientada por el libre cambio, del radicalismo liberal y del papel exportador-importador de estos países que 50 años antes salían de la colonia sin abandonarla. En este caso, abordar al personaje es estudiar la temporalidad histórica en un espacio determinado que lo hizo viable –Santander-, aplicando de manera acertada lo que de tiempo atrás se sabe; que no hay historia sin sociología ni sociología sin historia.

Con prólogo de Enrique Serrano refiriéndose a la desmesura de un Lengerke, que en Europa no pasaría de empresario moderno del común, acomete el autor descifrar esa desmesura con incursiones de análisis psicológico, desmitificando al aventurero para convertirlo en visionario constructor de haciendas y vías, no por caprichoso masoquismo sino por exigencia del proceso socioeconómico: 'como hijo legítimo del discurso histórico que le tocó vivir, participa de una noción burguesa de democracia fundamentada en el desarrollo del capitalismo' (p.103); salir al río y de ahí al mar con quina, sombreros, tabaco, oro para volver con vinos, paños, porcelana, lámparas y espejos, sobretodos y jerseys, géneros, baldosines, perfumería (p. 213), porque Lengerke 'se empeñará durante 30 años (1852-1882) en demostrarle al santandereano lo que él concibe como el verdadero sentido del comercio; entenderlo no tanto como el afán de la riqueza por la riqueza, sino como la posibilidad, además real, de disfrutar…'(p.103)

Trabajos como este ayudan a interpretar la historia en una sociedad poco analítica, para la cual todo se da de golpe o providencialmente, sin procesos de factores concatenados, no obstante los buenos ejemplos publicados por Escuela de Historia de la UIS. Sin embargo, a esta investigación le sobran, por falta de firmeza argumental, las comparaciones con personajes de otros autores -J.A. Silva y Lorenzo Marroquín-, si bien demuestran bases eruditas; y en la forma, cierto descuido en la edición –disgrafias, calidad fotográfica, errores textuales- que, así aceptemos el contenido como lo más importante, no dejan de quitarle fluidez al ejercicio intelectual del lector. .

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad