martes 29 de octubre de 2019 - 12:00 AM

Tiempo de reversas

En Colombia podríamos ir hacia esos previsibles estallidos sociales, si seguimos impulsan-do crecimiento económico sin desarrollo social
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No todas las protestas recientes en diferentes partes del mundo pueden depositarse en el mismo saco, así tengan en común descontentos, multitudes, muertos y heridos; y violencias, que finalmente suelen terminar distrayendo, con ayuda de los medios, los argumentos de la protesta, por estrellarse contra bienes que son de todos, cuando degeneran en anarquías lúdicas o en infiltrados para descreditarlas. Sin embargo, la inconformidad reprimida hace que la contundencia haya sido tal, que reversas se han visto en Ecuador y Chile, con mea culpa del gobierno chileno, aunque buscando culpables en terceros fuera –el “castrochavismo”- que ni ellos mismos se lo creen.

Por las causas y fines perseguidos no son lo mismo las protestas en Iraq sumido en guerras petroleras ajenas, que las de Hong Kong y en Bolivia poselectoral buscando quebrar modelos de sociedad no compatibles con el ideal neoliberal; ni las de Cataluña, que como los “señoritos” de Santa Cruz en país de indígenas, se creen de especie humana superior; independentistas xenófobos están emparentados con el nacionalismo nazi. Ni son del mismo origen las de Ecuador, Líbano, Haití y Chile, sometidos a altas presiones reformadoras por el FMI -cuyas políticas abiertamente reconoce que son neoliberales-, para introducir cambios bruscos ignorando que el aguante tiene sus límites y las explosiones sociales, con violencia incluída, suelen ser respuesta a la subida escandalosa de precios en bienes de consumo; “Sin darnos cuenta” como dice con lastimera lástima el hasta hace poco arrogante presidente Piñera. Y la vergonzosa situación en Argentina por la misma causa; allí también resultaron más importantes los empresarios sin mirar hacia más abajo.

En Colombia podríamos ir hacia esos previsibles estallidos sociales, si seguimos obsecuentes servidores impulsando crecimiento económico sin desarrollo social; porque de reversas, qué más que la del Proceso de Paz. con 168 excombatientes asesinados. No olvidemos que la canción no era “Cuando p’a Chile me voy...” sino “Cuando de Chile vengo...” con cargas de reformas experimentadas allí: privatizaciones en educación y salud, nuevos impuestos, instructivos militares, reformas laborales y pensionales, entre deliciosos duraznos y vinos tintos. Creado en 1944, el FMI buscaba restablecer el orden económico liberal maltrecho en la II Guerra; desde entonces su objetivo son los países “vulnerables” que podrían salirse del modelo; hoy tiene 186 países miembros, de los cuales 146 vienen usando su créditos.

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