martes 13 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

¡Vea pues¡ ahora a decrecer

La expresión suena a sorpresa, a deconstruir lo que por años se consideraba sólido y bien hecho, a dar reversa, a recular. Pues efectivamente a eso se refiere el llamado de la Minminas la semana que ya pasó, seguramente repasando una visión panorámica del mundo que creció y creció, cada quién a su manera, sin talanquera para no estropear la democracia liberal basada en la libertad individual, pero sin visión de conjunto; creyeron que ese crecimiento –incontrolado y consumista-, era suficiente para alcanzar la felicidad.

Pues no. Nada más ver las ciudades agigantadas, mejor decir desbordadas a tal punto que los modelos administrativos para orientarlas colapsan por obsoletos; insisto en que ciudades bonitas no hay, afirmación con más fuerza para los países que otrora llamaron del Tercer Mundo; tendrán espacios presentables a los turistas, porque turismo para ver tugurios, “ollas” y zonas de abierto deterioro no existe, de no ser que sociólogos interesados en conocer problemáticas sociales se atrevan; llegar a la ciudad esplendorosa, medio ideal para la vida humana en el siglo XIX, frente a lo rural tosco y salvaje, fue meta soñada; hoy se ve con cierta nostalgia la vida del campo, así sea en una parcela en la Mesa de los Santos, antes que la urbanicen. En nombre del progreso con tanta tecnología por lo demás en competencia comercial, pronto convertida en chatarra se contaminaron las aguas, nos llenamos de útiles inútiles, “gadgest”; un teléfono celular de $9 millones, sobra decir que es ostentosos pero da “status” como símbolo de clase.

Seguramente un error mayor en estos siglos de “progreso y adelanto”, haya sido confundirlos con el concepto de desarrollo, aún hoy continúan usando crecimiento y desarrollo, como sinónimos. Se ha progresado materialmente, no queda duda; pero la sociedad en sí no ha logrado avanzar siquiera paralela; las distancias sociales crecieron, el desplazamiento de mano de obra por la mecanización del trabajo es evidente, no de ahora (Ver “Tiempos Modernos” de Ch. Chaplin). Esta diferencia se ha venido haciendo de manera repetida en esta columna para no seguir diciéndonos mentiras. También hay niños con discapacidad intelectual por problemas de retardo mental, que crecen sin desarrollarse; nuestros países están prestos a importar las tecnologías más avanzadas, pero sin salir del subdesarrollo. La Sra. Ministra invita a crecer menos y a desarrollarnos más.

lileguar@gmail.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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