martes 24 de diciembre de 2019 - 12:00 AM

Viaje de colores

Si no huelo el mar de azules, me encierro entre montañas ya sin verde verduzco.
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“Quien canta su mal espanta y quien llora lo aumenta. Yo canto por divertir el dolor que me atormenta...” (Emilio José).

Escondo los ojos al viento, los retiro de la luz. Mis brazos flácidos que no los siento. Pero no puedo levantarme. La vida sin luz y sin viento, es como estar sin puerto. Si desprecio el color la libertad la pierdo, sin el verde la esperanza, sin el rojo la dialéctica, sin el blanco la soberbia, sin el negro la belleza. Si pierdo el aliento, el tedio me atropellará, se terminan los proyectos, se secará el samán que sembré en el refugio fresco y sibilino. Se detendrá el molino que saca el agua de la tierra.

Si no huelo el mar de azules, me encierro entre montañas ya sin verde verduzco. Y los caminos invitándome, plenos de viento, con sol carmesí, siempre abiertos al encuentro. Sin viento, sin luz y sin aliento, de todos modos me iré. No me quedo pálido en este paraje de país incierto, de promesas turbias, miradas de extravío y desigualdades color majagua. No leeré más, no más búsqueda de verdades definitivas. Ahora veré sin estar mirando. No más descubrimientos inútiles. Iré hacia el pico gris de la montaña. O mejor hacia el mar, mar azul, turquesa, mar amarillo, aguamarina, aguas claras, aguas pardas.

Y en las tardes de ámbar, desde el Monte Blanco, iré al Cabo Verde, y al Danubio Azul, bailando, al Río Negro y al amarillo también, al Mar Rojo y al celeste Aral, al azul Pacífico de frías aguas. A Mar de Plata y al Caribe de azafrán, atento a la borrasca, pero sin luna ni farol. Me colgaré del arco iris cantando para no volver al país de los fantasmas, de las fosas comunes, del olvido cíclico y la esperanza incierta. Allí volveré a destapar los ojos a la luz, al viento y al aliento. (Tomado del libro “Poesía para leer debajo de la mesa”. Ed. UIS, 2.015)

Adenda.- A mis lectores y amigos, en tiempos sublimados de buenos deseos, los mejores para ellos y sus familias. Incluyo a quienes opinan sobre esta columna; de eso se trata, así algunos comentarios más parezcan sablazos. Feliz navidad y un nuevo año, mejor que todos los anteriores.

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