martes 16 de agosto de 2022 - 12:00 AM

Vivir sabroso

El cambio social incluye la revisión de conceptos; en este caso me refiero al de la calidad de vida para vivir sabroso, todo lo contrario de vivir en la perola. En el “régimen anciano” -como llamaba H. Pirenne al feudalismo medieval europeo visto desde el Renacimiento, expresión aplicable ahora al capitalismo decadente- vivir sabroso significa vivir en el derroche opulento, la abundancia, en el consumo ilimitado, en la holgazanería ambrosiana y en viviendas palaciegas, sin presiones ni vida de perros, cuando los perros aún no eran mascotas. La aclaración se hace porque en el nuevo modelo de sociedad que están planteando a los colombianos, la expresión se está usando pero con otro sentido.

Sucedió en entrevista televisada de una periodista “light” a Francia Márquez, acerca de lo feliz y contenta que debería sentirse por ir a vivir a un palacete, sede de la cancillería. La respuesta no pudo ser más contundente, hasta el rubor y las disculpas para dar reversa, aclarándole que ella tenía vivienda y familia modestas; que no hacía política para obtener gabelas ni privilegios personales o particulares del Estado, contra los cuales el Pacto Histórico estaba luchando, por ser “modus vivendi” en la sociedad vigente. Por el contrario, vivir sabroso significaba, así lo entendí, no tener que irse del país exiliado o desplazado, vivir aquí sin atracos ni amenazas porque plomo es lo que viene, en condiciones dignas con acceso a los servicios básicos por lo menos, sin las divisiones sociales tan pronunciadas que se volvieron ya parte del paisaje humano colombiano. Esta aclaración conceptual para la entrevistadora y los televidentes ojalá haya sido aprendida; viene de un personaje en cuyo medio social negras e indígenas siguen siendo consideradas como las de la servidumbre en las familias señoriales o como los “raspachines” en el crecimiento sin desarrollo social de la economía de mercado traqueta en la región.

Adenda.- 1.- El Ing. Manuel Enrique Rey Sanmiguel nos sorprende frecuentemente con publicaciones producto de su actividad intelectual permanente; esta vez es sobre cultura e historia caribeña y en “El río Grande de la Magdalena”, 265 pgs., incluídas ilustraciones y cartografía, sin pié de imprenta.

2. Cuántos esfuerzos de todo tipo se están haciendo para hacer aparecer el proyecto de reforma tributaria, como nocivo para los sectores medios y bajos de la población, buscándole rechazo popular.

lileguar@gmail.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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