Publicado por: Luis Ernesto Ruiz
Son 1.100 metros impecables, bien iluminados, con todas las normas de seguridad modernas, no se pierde la señal del teléfono, pareciera que estamos en cualquier otra carretera del mundo. Lástima que esta hermosura no tenga de verdad una vía que permita su utilización, porque de seguir las cosas como hasta ahora van, este túnel se quedará sin carretera, mientras se pretenda seguir hostigando el coluvión.
La señora Ministra ha dejado ver que es probable que no se insista en mantener esta ruta alterna que ya ha fracasado, para tenerse en cuenta otras por el otro lado de la cordillera, la cual se pudiera unir con otro túnel a empalmar con el ya construido; o dejarlo apenas como una ruta turística, para acceder al gran lago que se formará. Los señores de Isagén deben reconocer pronto su equivocación, porque de lo contrario el daño fiscal a la Nación será impagable.
Con la visita del señor presidente Santos, se habla de cifras billonarias para invertir en infraestructura vial. Ya hemos oído desde hace muchos años estas promesas y las realidades han sido otras.
Permítanme mis pacientes lectores pensar así, cuando se avecina la decisión de una reelección presidencial.
Para no ir muy lejos miremos la polvareda que hay que soportar para ir a Zapatoca. Son tan sólo 20 kilómetros que faltan y no se consiguen los recursos para pavimentarlos, y esa deuda viene desde Uribe. La vía a Cúcuta sigue siendo un desastre, esa revoltura viene también desde el anterior gobierno y fue una promesa de reelección. ¿Para qué seguir hablando de una alternativa seria a Barranca? Todas se quedan en el papel. Vamos a ver si le cumplen al senador Honorio Galvis con lo que le prometieron, para hacer la variante del Socorro, porque hasta ahora va en que cada palada que se gastan en las reparaciones de la actual vía no sabemos hasta cuándo aguantan; eso es algo así como lo de la renta.
Bueno, fe es creer en lo que no vemos y ya se acerca la época donde hay que apoyarse en la fe. Esperemos que no nos sigan haciendo conejo en el futuro.









