miércoles 18 de agosto de 2021 - 12:00 AM

Basuras,

El Carrasco puede tener una larga vida, pero se debe tecnificar, tratando: lixiviados, gases y desde luego los olores...
Escuchar este artículo

La historia se repite y como en las carreras de relevos, pasa de alcalde en alcalde municipal. Con la declaratoria de calamidad pública, las autoridades ambientales volverán a estirar el plazo; pero ninguno parece iniciar un trabajo serio que tenga que ver con el tratamiento de residuos sólidos en esta región del País.

El problema lo generamos todos, empezando por nosotros, quienes producimos los desechos, más después de esta pandemia porque ha incrementado el crecimiento de ellos con las ventas a domicilio y el crecimiento inusitado de las ventas por internet: papel, cajas de cartón, bolsas del interminable plástico difícil de desaparecer.

Los rellenos sanitarios están desapareciendo en el mundo moderno, pero nosotros siempre llegamos tarde a la modernidad, estos depósitos de residuos sólidos algunos son bombas de tiempo para atentar contra el medio ambiente, porque apenas se reducen a lo que aquí sucede con la corrupcion: entierren, tapen y compacten.

Lo que pasa es que aquí no quieren invertir, ni educar. El mundo entero ya lo hace y se separan estos desde la casa o la industria y el tratamiento de las basuras genera empresas y nuevos empleos, no lo que vemos nosotros: aves de rapiña y familias enteras buscando ingresos rebañando las basuras.

El Carrasco puede tener una larga vida, pero se debe tecnificar, tratando: lixiviados, gases y desde luego los olores, y contemplar grandes espacios cubiertos donde se puedan desarrollar los tratamientos industriales de todo lo que desechamos, parece que hasta ahora hay un pequeño ensayo de alguien que ya está instalado, poco se está hablando eso.

Por lo menos los alcaldes actuales deben dejar iniciados los estudios serios de lo que debe debe ser esta tarea en el futuro. No hay que inventar nada, todo ya está inventado. Si el desarrollo es serio tendrá muchos amigos, y no generará daños a los vecinos, porque hasta ahora solo desvalorizan a los alrededores. Un buen plan donde se demuestran los beneficios no tendrán autoridades ambientales ni municipales enemigas, ni mucho menos manifestaciones de ciudadanos cerrándoles el paso a las basuras. Animémonos y vamos.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad