miércoles 06 de abril de 2022 - 12:00 AM

Dolor y rabia

Este es el resultado del totalitarismo de un régimen, que se mantiene escondido de un remedo de democracia. Qué bueno que los colombianos pensáramos que eso nos puede llegar si nos descuidamos...

Sentimos cada vez que recibimos la información que los noticieros nos traen de las atrocidades que están cometiendo los rusos con la población de Ucrania. En estos días nos están enterando de las masacres que cometieron los ejércitos rusos en retirada. Una fosa común fue hallada en las inmediaciones de una iglesia en Bucha, se habla de más de 400 muertos, los que además se encontraron regados en las calles. En su totalidad correspondía a personal civil ucraniano.

Dónde están las organizaciones las que rugen al mundo cada vez que en nuestra patria se encuentran con los muertos que deja nuestra triste violencia, y ¿las organizaciones multilaterales, qué? ¿Qué dice la ONU?, ¿dónde está la solidaridad del mundo para rechazar tan criminal comportamiento de un ejército que al parecer le ha quedado grande un país donde el liderazgo de un presidente y el nacionalismo de las gentes ha crecido a un rincón del mundo que solo defiende la libertad?

Hasta dónde llegan el totalitarismo de un rezago de lo que fue la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y que ahora Putin en su soledad quiere recuperar. Sueños imposibles de lograr después de que muchos países hoy independientes, conociendo la libertad y la democracia quieren mantener.

Este es el resultado del totalitarismo de un régimen, que se mantiene escondido de un remedo de democracia. Qué bueno que los colombianos pensáramos que eso nos puede llegar si nos descuidamos en momentos que la mentira y el engaño es lo que pretenden vender a un país, que lo que nos puede traer es la posibilidad de irnos a un despeñadero.

Difícil que nuestras instituciones armadas puedan seguir un camino donde el bien común no sea el objetivo, la formación de muchos años donde el respeto a los derechos de las gentes es lo que prima. Muy seguramente el camino que nacería en una circunstancia adversa es la que ese mandatario haga lo que Chávez organizó en Venezuela, el armar una guardia Pretoriana. Miremos esas notas que diariamente nos angustian, y pensemos cuál puede ser el futuro de los colombianos.

Un abrazo a Diana Giraldo y el deseo porque sus nuevas tareas sean muy exitosas como siempre lo ha sido.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad