miércoles 22 de septiembre de 2021 - 12:00 AM

El acueducto de la Mesa de los Santos

Don Zoilo se nos fue y quedamos en manos de los sabios que necesitaban hacer una costosa e ilógica obra, llevando el agua desde el río Chicamocha por bombeo hasta la Mesa
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Ayer el Dr. Eduardo Serpa comentaba sobre obras inútiles y sospechosas, hoy quiero aportar sobre obras muy necesarias, pero que han sido erróneamente enfocadas, por su costo final y por el pillaje.

La naturaleza es sabia. De dónde creen que procede el agua del subsuelo en la Mesa de los Santos, planicie elevada, por cierto, muy pobre de recursos acuíferos. Procede de las alturas de nuestros páramos, donde sus aguas subterráneas bajan por sus entrañas y al llegar a la llanura empiezan a subir por lomas hasta llegar al nivel de donde se produjeron.

Facilito, es la misma manguera que utilizan nuestros maestros en la construcción para poner el nivel en toda su obra, es una manguera transparente, delgada, que se llena de agua, se pasa el nivel de cada uno de sus extremos de estacas o muros, donde en los extremos se detiene es la misma altura del otro, simple, nada de medios, hoy electrónicos, los que usan nuestros estudiados ingenieros.

El campesino cuando quería hacer un camino lógico para transportar su carga, echaban por delante un burro o mula, para lograr terrenos altos, éstos subían haciendo eses hasta llegar a la planicie, por ahí se trazaba el camino, no necesitaron de tránsitos y miras para tomar cotas y direcciones.

Don Zoilo Santamaría, campesino de cepa y formación, sin títulos y PHD, dijo que el acueducto a la Mesa de los Santos debería ser por gravedad, y como sentido común sí tenía, encontró en el río Manco aguas puras y compró en su cauce a una altura mayor de la Mesa un terreno para captar las aguas y llevarlas a sus tierras, en tubos de alta presión.

Don Zoilo se nos fue y quedamos en manos de los sabios que necesitaban hacer una costosa e ilógica obra, llevando el agua desde el río Chicamocha por bombeo hasta la Mesa, costosa y desde luego cara a sus usuarios. ¿Que pretenderían estos sabios?

Seremos el burro o la mula que nos echan por delante, vendados y sordos, para que sigan cumpliendo tan desastrosos propósitos.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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