miércoles 04 de noviembre de 2009 - 10:00 AM

El cartabón del presidente Uribe

Puede sonar repetitivo pero el cartabón con que mide el Presidente a los miembros del Ejército no es igual con el que mide a otros funcionarios públicos, pues sus resultados son bien distintos. La muy emotiva y rápida respuesta sobre 'los falsos positivos' que le costó el retiro precipitado a varios oficiales del Ejército, sin el derecho a una investigación detallada y justa, no se da como con cierto ministro que en estos días se balancea con una posible moción de censura por parte del Congreso con un programa del Gobierno que aunque estructuralmente fue bueno, ha venido mostrando irregularidades en su evaluación y adjudicación, pero muy especialmente ha dado la impresión de que a través de él se han pagado favores políticos.

Ya se tiene la experiencia. Después de las primeras rabietas presidenciales y las bajas precipitadas, empiezan a aparecer los fallos por parte de la Fiscalía, Procuraduría y las realizadas por la propia institución, en las cuales se exoneran de culpa como es el caso de nuestro paisano, el Gr. Gabriel Díaz, quien era comandante de la Brigada en Barranquilla y quien por orden presidencial fue retirado. Hoy oímos cómo al Almirante Arango empiezan a aparecerle los fallos en primera instancia a su favor. ¿Quién reparará los daños al honor, a la frustración de su carrera militar y los causados a sus familias? ¿Cuáles serán las cifras que tendremos que pagar los colombianos para indemnizar todos estos errores? Entre las responsabilidades que esperamos del Presidente es la que defienda a una institución como las Fuerzas Armadas ante las desbordadas respuestas que da el representante de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Christian Salazar, con su entrevista reciente para el periódico El Espectador, donde deja entrever que son una política de Estado las ejecuciones extrajudiciales.

Por otro lado, la frontera colombo-venezolana vuelve a arder y debemos tener una posición firme de exigir respuestas ciertas ante la masacre de nueve compatriotas en el Táchira. El gobierno vecino, antes que esclarecer, lanza nubes de humo con una historia de espías colombianos en su territorio, quizá para ocultar la triste realidad de Venezuela con racionamiento de luz y agua para sus ciudadanos y con dificultad para la libertad de expresión por parte de los medios.

Ñapa: Se conoció la posición de la Procuraduría para que no precluya la investigación sobre la muerte del General Martín Orlando Carreño, quien significó mucho para los santandereanos. Fue al primero que le escuchamos lo de trabajar, trabajar, trabajar, cuando apenas el Dr. Uribe era candidato; mostró cómo las FARC vincularon a los niños a la guerra en la operación Berlín y cómo sí se respetaban los Derechos Humanos en el Ejército.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad