miércoles 15 de septiembre de 2021 - 12:00 AM

El ratón le gana al gato

En nuestro terruño las resientes revueltas, los efectos del terrorismo mimetizado en ellas, debe despertar a esta sociedad, para rechazar la corrupción, y las élites corruptas, que desde años destruyen este país...
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Veinte años del atroz acto con el cual se confirma una vez más el poder destructor y terrorífico de una guerra asimétrica en la cual ya vive el mundo y hoy con el retiro de las fuerzas de la OTAN como ya alguien lo dijo “el ratón le está ganando al gato”.

Ingratos recuerdos de un tramo de la historia, en donde los EE.UU. han tenido que tragarse el sapo y regresar sin éxito de una larga guerra en donde si bien, lograron dar de baja a quien habían armado y entrenado como lo fue Bin Laden.

Está demostrado en estas guerras asimétricas, que como la hiedra, una vez pierde la cabeza le sale otra igual o peor, como lo hemos visto, en carne propia, en la guerra contra el narcotráfico y contra los llamados grupos subversivos ELN, FARC, etc.

El mundo cambio a partir del 11S, los EE.UU. afirmaron que este no solo era un ataque a su país, sino a occidente, efectivamente en varios países de Europa se desarrollaron actos terroristas, que empezaron a conmover el mundo.

Igualmente se dio comienzo a la globalización de las comunicaciones y apareció una nueva forma de guerra: la cibernética, donde las llamadas redes sociales de manera individual coparon todos los rincones en tiempo real.

El poder de los comunicadores solo sobrevive en la Televisión, el cual en la mayoría de los Estados es manipulado, lo que permitió en el mundo la existencia de una élite corrupta que gobierna, solo escapan a ellos las naciones fuertes como EE.UU. y algunos países de Europa.

El poderío de occidente tiende a su final, dominaba por sus capacidades en la guerra regular, pero en la desigualdad de fuerzas, crecen: Hamas, ISIS, los Talibanes y muchos más, es muy difícil el conflicto que se diluye en las guerras asimétricas.

En nuestro terruño las resientes revueltas, los efectos del terrorismo mimetizado en ellas, debe despertar a esta sociedad, para rechazar la corrupción, y las élites corruptas, que desde años destruyen este país, esperemos que salgan del sopor que las ha caracterizado.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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