miércoles 01 de mayo de 2019 - 12:00 AM

El Teatro Santander

Lo importante ahora es poder participar copiosamente cuando se nos invite a los espectáculos que ya se nos anuncian

Cómo no dar una breve opinión de la oportunidad que ahora se le da a los santandereanos de tener, como todas las ciudades que precien de serlo, un teatro dedicado a la cultura, como hemos envidiado a otras; ya la tenemos, lo importante ahora es poder participar copiosamente cuando se nos invite a los espectáculos que ya se nos anuncian.

De otra parte, que este bien ciudadano que tanto esfuerzo ha costado se respete integralmente, ya vemos cómo gentes sin principios destruyen monumentos históricos, como sucedió recientemente en Bogotá, así como a las autoridades, para que se percaten de quienes viven en las calles no utilicen los recodos del camino para hacer de las suyas.

Pero permítanme expresar mi agradecimiento a quienes no solo dispusieron de valioso tiempo en la empresa de reconstruir ahora nuestro teatro, sino aportaron desinteresadamente importantes recursos.

Empiezo por reconocer al cuestionado exalcalde Fernando Vargas, quien compró este bien con recursos del municipio, así como la presencia de la EDES en la fundación creada para desarrollar el proyecto; a nuestro alcalde actual, Rodolfo Hernández, quien desde su administración aportó los recurso necesarios para terminarlo; al Doctor Rafael Marín, que no solo puso cuantiosos recursos de Marval, sino el entusiasmo para dirigir este proyecto, a Rafael Ardila, como presidente de su Empresa Rayco, además como presidente de la Junta de la Unab, quien forma parte de la fundación.

La Nación se hizo presente, Ecopetrol y como siempre la generosidad del Doctor Carlos Ardila Lulle. El Doctor Antonio José Días Ardila y Diana Bozzi, el primero en la dirección y coordinación de la obra, y Diana con la totuma a cuestas, de ciudad en ciudad, recogiendo la ayuda de personas generosas, quienes pusieron importantes granos de arena.

Seguramente se me quedaron personas y empresas que hicieron feliz a los santandereanos con esta hermosa obra, perdónenme.

Imposible pasar por alto el concierto de la Orquesta Filarmónica de la Unab. Inolvidable el concierto, es ese hermoso esfuerzo dentro de la responsabilidad social de la Unab.

No solo relució el piano, sino las virtudes de quien lo ejecutó, inolvidable, Gracias.

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