miércoles 08 de noviembre de 2023 - 12:00 AM

Luis Ernesto Ruíz

Guerras sin piedad

En el siglo XXI estamos siendo testigos, a través de las pantallitas de nuestros celulares, de guerras sin piedad. Una ha sido la invasión de Ucrania por los rusos desde el 24 de febrero 2022. Los bombardeos sobre la población civil son el pan de cada día causando indiscriminadamente muertos y destrucción, así como el desplazamiento de familias enteras. Se violan constantemente las normas del Derecho Internacional Humanitario y nada parece poder detenerlos.

Ucrania recibe el apoyo de Occidente con recursos bélicos suficientes para repeler una fuerza de gran poder que siempre guarda bajo la manga la amenaza de la destrucción atómica.

Para completar el panorama llegó la invasión a Israel el 7 de octubre de 2023 por el grupo terrorista Hamás que controla el destino de los palestinos en Gaza. Sin piedad causaron la muerte de más de 1.400 personas, miles de heridos y capturaron como rehenes a más de dos centenares mujeres, ancianos y niños, mostrando a estos últimos en jaulas como micos de laboratorio.

Uno se pregunta: ¿por qué un poco más de 3.000 terroristas de Hamás, penetran a Israel, y por qué uno de los mas poderosos ejércitos del mundo, que cuenta con excelentes grupos de inteligencia y tropas entrenadas en la defensa inmediata de su territorio, no se dio cuenta de la invasión?

Los sabios dicen que los políticos son los que generan estos sucesos lamentables, ¿el Primer Ministro Israelí sabía o habían datos que les permitían presumir que algo estaba por venir? Aquí falta que entre el diablo y cuente.

Esa crueldad despertó al gigante de la guerra, dormido, que ahora ha respondido también sin piedad con una fuerza devastadora sobre Gaza. Todo con el respaldo de muchos países del mundo occidental. La “represalia” se ha expandido con todo su furor ya ha cobrado más de 10.000 vidas, un 70 % han sido mujeres, ancianos y niños.

El mundo apenas empieza a recapacitar. ¿Cuántos muertos más se necesitan para calmar a Benjamín Netanyahu, que ha corrido a su antojo los linderos del Derecho Internacional Humanitario? Recuerden el precio que pagó EE UU en Vietnam cuando perdió primero la batalla moral.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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