miércoles 17 de julio de 2019 - 12:00 AM

Hidroituango

La otra pata que le nace al cojo, es que los problemas que le pasan a las grandes empresas en Colombia los terminamos pagando los colombianos

Nuevamente sobre el tapete. La Contraloría acaba de entregar un juicioso estudio de esta mega obra y ha denunciado que cerca de 4 billones de pesos se fueron en las aguas del río Cauca, además de grandes inconsistencias o errores de construcciones como decisiones contradictorias a lo ordenado por la junta directiva; parece que correrán más ríos de críticas las que comprometerán en grado sumo a su constructor EPM.

Esto a no dudarlo traerá consecuencias, la primera el peligro permanente de lo que pueda ocurrir aguas abajo de la presa, con el peligro permanente de una catástrofe que cobrará vidas y bienes de muchas familias, segundo de los daños permanentes al medio ambiente, la tercera el daño económico a una de las empresas más importantes como es EPM.

La otra pata que le nace al cojo, es que los problemas que le pasan a las grandes empresas en Colombia los terminamos pagando los colombianos: para resolver los problemas de la banca en Colombia, nació el 4 por mil que hoy persiste como un impuesto directo más. Los problemas de la energía en la costa caribe, lo tendrán que pagar los mismos usuarios, por eso me asiste o no me asiste más bien ya lo estamos sintiendo, quienes estamos en mano de EPM en las tarifas de energía se reflejará la necesidad de tapar el roto de Hidroituango.

De otra parte existe preocupación por los graves problemas que se han presentado en la ingeniería colombiana, no creo que sea el conocimiento, porque en el mundo se destacan los ingenieros colombianos, es la falta de ética la que está generando estos descalabros: Hidroituango, el puente en Chirajara, la deformaciones del Hisgaura en Santander, el desplome del edificio Space en Medellín, la lista puede ser muy larga, lo que obedece a que priman otros conceptos y no la técnica, lo cual hace necesario fortalecer en la educación tanto en los colegios como en las Universidades el recalcar principios y valores, tan necesarios hoy donde estamos viviendo un país inmerso en la corrupción por falta de ellos. No es tarde para empezar.

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