miércoles 26 de octubre de 2022 - 12:00 AM

La Mesa de Los Santos

Los Santos es uno de los municipios en Colombia que está teniendo una gran inversión del sector privado, aunque del Estado muy poco se ve su presencia.

Es sorprendente como se están viendo proyectos nuevos, no solo de viviendas, también centros comerciales y de servicios, con una visión de lo que será muy pronto un buen vividero.

Importante la generación de empleo que se está generando. Lejos están las quijotadas de don Zoilo Santamaría, el gran patriarca que ha tenido La Mesa, con la visión futurista de Leónidas Gómez. El crecimiento ahora es como la espuma, acompañado del aporte minero de la explotación de Yeso.

Todos han generado empresa limitando su futuro a la falta del agua para su supervivencia.

El acueducto de don Zoilo, que fue pensado como los campesinos, que crearon carreteras siguiendo el sendero abierto por las mulas de carga serpenteando hasta la cima, se diseñó como un acueducto trayendo el agua por gravedad, y hasta se adquirió la finca donde se debía instalar la bocatoma, aguas permanentes de las que vienen del páramo, pero nadie lo ha continuado.

En la asociación que se creó para desarrollar La Mesa se sabía que si se cobraba un peaje para acceder a ella se generarían ingresos para promover su desarrollo. Ya es hora que vuelva la administración de este a manos de esas gentes que cuidarán los centavos para hacer lo más importante que falta, la ampliación de vías haciendo el tercer carril en los lugares que sea posible y buscar el trazado de una nueva carretera.

El señor Gobernador Mauricio Aguilar antes de retirarse debe dejar una impronta para ser bien recordado, devolver ese peaje e invertir los recursos que existen en mejorar el ascenso y descenso de ese paraíso. Camilo Arenas, quien le habla al oído al mandatario, le puede sugerir el inmediato diseño del puente para agilizar el acceso a la vía nacional.

Si quieren, en sus accesos se pueden diseñar unas obras las cuales se pueden convertir en retorno para quienes acceden a la vista de La Mesa, si vienen de San Gil.

Como dice un amigo, colega de estas páginas de opinión: “Quedamos expectantes”.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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