miércoles 02 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Más sobre la Mesa de Los Santos

Algo que hay que decir sobre la Mesa de Los Santos tiene que ver con la preocupación que existe por las dificultades en el transporte en las ‘horas y días pico’. No hay duda que Panachi no solo fue una marca que nos dejo el Coronel Aguilar en su gobernación, malquerientes o quienes tiene afecto por él, deben reconocer que esto es una obra que perdurará por siempre.

Algo parecido quiso hacer su hijo Richard, en el paso por la Gobernación de Santander, al construir el Cristo en las alturas en Floridablanca, buena idea pero no cuajo como dirían algunos, quiso emular al Cristo Redentor del Cerro el Corcovado en Rio de Janeiro, pero no logró atraer el turismo con la fuerza que lo hecho la obra de su padre, en Panachi.

El gobernador Mauricio Aguilar no ha querido emprender una obra faraónica, y ha logrado un paso por la heredad de la familia sin convulsiones, el propósito de esta columna es proponerle al mandatario que sea el que de los primeros pasos en defender la obra de su padre, porque si no se dan, la mesa y sus lugares emblemáticos, pueden colapsar, por la pereza en meterse uno en un tráfico insufrible.

Quiero recabar sobre el paso elevado en tres esquinas en el desvío hacia La Mesa, el problema es el cruzar la vía al bajar de ella, y ahí se arma una cola insufrible en los días y horas pico, además del peligro que genera.

La Gobernación puede convencer al ministro Reyes para la ejecución de ese paso elevado y las obras de acceso a él; que pueden ser un punto de retorno útil para muchas vías cercanas, que influyen en la cogestión de ella.

Ya está en manos del primer mandatario el diseñar los tramos del tercer carril que deben construirse en buena parte de la vía a La Mesa. Los usuarios pagan peaje para lograr los ingresos que financian la obra. Santander recordará por siempre que fue Mauricio Aguilar el gestor de estas obras que consolidan el crecimiento de este paraíso del turismo colombiano.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad