miércoles 28 de agosto de 2019 - 12:00 AM

No conmueve al mundo

no nos quejemos de lo que pase con el agua, esa es la otra pata que le nace al cojo, nuestros ríos se están contaminando, no solo con minería ilegal, sino con continuos derrames de petróleo
Escuchar este artículo

Cómo se consume por el fuego en el Amazonas, y si vimos la afectación de la humanidad en el incendio de la Catedral de Notre Dame. En muy breve tiempo los ricos del mundo giraron Euros para la reconstrucción de ella. Seguramente esperábamos que todos los aviones cisterna de los diferentes gobiernos volaran a colaborar para apagar esas devastadoras llamas, que tanto daño causarán en el futuro.

Nada de eso vimos, apagar incendios no produce réditos ni placas conmemorativas. solo se han preocupado por culpar a Jair Bolsonaro. Si bien se ha ganado buenas recriminaciones por la falta de acción en el principio de la generación de los primeras conflagraciones y por su afecto con las diferentes empresas dedicadas a explotar los arboricidios del Amazonas, no ha recibido el apoyo que el mundo ha debido darle a lo que está ocurriendo en la reserva mas importante de Biodiversidad y generación de oxigeno en este planeta. Triste es hacer la comparación con lo ocurrido en la Catedral de París donde lo que más afectará a la humanidad no conmueve a nadie.

Y aquí hay que decir que el que esté libre de pecado que tire la primera piedra, ya vemos como Bolivia recientemente está permitiendo la quema de bosques par desarrollar industria, Colombia siempre se ha hecho el de la oreja gocha con los daños que se están cometiendo en el tramo que nos corresponde, solo se da por aludido cuando se refiere a cultivos de coca. El mundo sigue ciego ante la autodestrucción que estamos haciendo de nuestro propio habitad.

Y no nos quejemos desde luego de lo que pase con el agua, esa es la otra pata que le nace al cojo, nuestros ríos se están contaminando, no solo con la minería ilegal, sino con los continuos derrames de petróleo ya sea por causa de atentados criminales o por descuido de quien lo explota, igualmente algunos se han convertido en cloacas, así como los lixiviados de basureros que pululan por muchos lares, llegan a ellos. Definitivamente nos seguimos orinando en la sopa que nos tenemos que comer.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad