miércoles 30 de marzo de 2022 - 12:00 AM

Para meditar


Pero seremos sin ninguna duda los responsables de lo que podamos hacer o no, por defender una sociedad libre para el futuro de nuestros descendientes.

Sean Illing, dice: “Las democracias contienen las semillas de su propia destrucción en el sentido de su apertura desencadena fuerzas que a menudo socavan la misma libertad de la que dependen, y los sistemas totalitarios cerrados también implosionan desde dentro, precisamente porque son demasiado cerrados.”

Esta afirmación la sentimos en nuestra democracia donde se han desencadenado fuerzas que polarizan los conceptos y desde luego alinean las partes muchas veces con beligerancia. O generan corrupción en quienes detectan poder en ella, donde el beneficio propio prima ante las necesidades del bien común.

Como es abierta, hoy vemos como en el debate electoral que vivimos, forma parte de la esencia de él y las fuentes de la verdad o la mentira jugarán papel importante del proceso; no hay duda de que estas fuerzas han socavado los cimientos de ella y está en manos conocer de la información y del conocimiento que se tenga de lo que se pone en juego. También de la responsabilidad de quienes disfrutan de la libertad que esta ofrece y del camino sano a seguir.

Hoy los medios han invadido todos los rincones del ciudadano, informando o desinformando sobre todo lo habido y por haber, haciendo cada vez más difícil la participación en la construcción de sociedad. Pero seremos sin ninguna duda los responsables de lo que podamos hacer o no, por defender una sociedad libre para el futuro de nuestros descendientes.

Sean Silling también nos introdujo en pensar cuál puede ser el futuro de Putin, quien tal vez creyó que sería igual que la invasión a Crimea, la de Ucrania, ésta sería igualmente fácil. El mundo cerrado en el cual vivía, no le dio oportunidad de ver cual sería la diferencia, por lo que no pudo contar con el rechazo de una nación y sus ciudadanos y alguien que pasó de comediante a héroe, ha logrado el respaldo del mundo.

El aislamiento de la pandemia lo ha aislado del mundo y esto no fue bueno para Putin, lo ha convertido en criminal de niños y de ciudadanos inocentes, su futuro ya es incierto.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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