miércoles 23 de septiembre de 2020 - 12:00 AM

Para meditar

Cerrar los ojos y decir que aquí no pasa nada, es hacer como el avestruz que entierra la cabeza, mientras su cuerpo sufrirá toda la consecuencia del huracán que se avecina.
Escuchar este artículo

Le consultaron al fundador de Dubai, Shaikh Rashid Bin Saeed Al Maktoun, sobre el futuro de su país, y este respondió: ¨Mi abuelo andaba en camello, mi padre en camello, yo ando en Mercedes, mi hijo en Land Rover y mi nieto va a andar en camello¨. Tiempos difíciles generan hombres fuertes, hombres fuertes generan tiempos fáciles, tiempos fáciles generan hombres débiles, y hombres débiles generan tiempos difíciles.

Esto tiene una verdad que valorar, si los tiempos difíciles que estamos viviendo, corresponden a la debilidad de una generación que no ha querido enfrentarlos.

Cerrar los ojos ante el proceso por quebrar las Instituciones que nos gobiernan, es la debilidad más grande que propiciará tiempos difíciles en el futuro, (espejos hay). Las causas están a la vista: la corrupción rampante, sumada a la impunidad que existe, por una Justicia, no solo politizada sino con tumores cancerosos de corrupción que llegan hasta las más altas cortes. La pobreza que llena las ciudades de cinturones de miseria; padecemos la desgracia de no haber sabido enfrentar el narcotráfico, el que ha sido el oxígeno corruptor y criminal, el que destruyó no solo los ideales de una clase política, sino de la misma rebeldía que nació en Marquetalia.

Cerrar los ojos y decir que aquí no pasa nada, es hacer como el avestruz que entierra la cabeza, mientras su cuerpo sufrirá toda la consecuencia del huracán que se avecina. Sí, aquí pasa, los asesinatos son apenas una estadística, y como dice la canción la vida no vale nada. Y como dijo Diana Uribe: ¨Acá nadie de las instituciones y de la sociedad civil que cumple la ley quiere matar a nadie. Los que nos matan son los criminales organizados que se lucran del delito¨. Las FF.AA. y la Justicia deben ir por ellos.

Así no estemos de acuerdo hay que construir una Colombia donde quepamos todos, son tiempos difíciles. No podemos ser ciegos al peligro, con la lombriz y el queso, que son carnada para desviarnos de la ruta del bien común de los colombianos. Sería una estupidez pensar que un país sin paz llega a buen puerto.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad