miércoles 25 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Piénselo bien

En 1.876 se eligió el último presidente santandereano, Don Aquileo Parra, nacido en Barichara, fue el tercer presidente; luego se frustró la aspiración de Horacio Serpa Uribe a quien el establecimiento le cerró la puerta por considerarlo de una izquierda peligrosa

Tenemos que elegir al nuevo presidente, en un certamen agotador y desesperanzador por las emociones adversas que se crean en este mundo polarizado en el cual hemos vivido ya por varias décadas.

En 1.876 se eligió el último presidente santandereano, Don Aquileo Parra, nacido en Barichara, fue el tercer presidente; luego se frustró la aspiración de Horacio Serpa Uribe a quien el establecimiento le cerró la puerta por considerarlo de una izquierda peligrosa, más tarde se afirmó que los paramilitares se atravesaron en su camino. Razón tenía al afirmar que no lo dejaron pero el riesgo de uno más peligroso que él venia en camino; y la realidad está demostrando, cómo la polarización que nos asiste nos lleva precipitadamente a esa encrucijada; donde tendremos más de lo mismo sea el que sea, por cuatro años más, sin contar que se repita lo de cambiar la constitución como ya se hizo una vez para alargar el camino.

Lo tenemos que pensar, agregando que la oportunidad le llegó a Santander y que tendríamos que llegar al colmo de la santanderianidad para atravesarnos en el destino, para que nuestra olvidada tierra pueda recuperar lo que otras han tenido al ostentar el poder central para mejorar las oportunidades de sus gentes.

Muchos han opinado que el triunfo del Ingeniero, sería no solo acabar con la corrupción sino con la polarización porque él no es de derecha ni de izquierda, que es un santandereano que como todos habla golpeado, frentero y porque no decirlo: chafarote, pero que manda como un general en su guerra. Que reconoce que no sabe de todo pero que lo importante es poner a quien bien sabe, primero que sea honrado.

Lo más importante es que es el único que recoge, porque su rechazo es apenas del 3% y los otros del 70%, por eso es el único que en la segunda vuelta le gana a Petro, por eso en vez de pelear en la TV se fue a Tunja a recoger las mayorías de Boyacá en su favor.

Piénsenlo, oportunidades no hay sino una. O esperamos cien años más.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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