miércoles 07 de abril de 2021 - 12:00 AM

Por favor, no más

Por qué no se recorta en la burocracia, o se va contra los dineros que han robado a manos llenas, tenemos mucho por recuperar, que está en malas manos y poco se hace sobre esto.
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Es lo que el pueblo está clamando, no más reformas tributarias, para que estas se vayan como costal roto a manos de los corruptos. Como es posible que los mismos órganos de control manifiesten que son 50 billones de pesos que los colombianos con gran esfuerzo y sacrificio se los estén robando al presupuesto, que debe ir a cubrir todos los faltantes que reclaman los mismos gobernantes.

De otra parte, que para pagar favores políticos se llena el país de burocracia, en la nación, departamentos y municipios, no damos abasto de los grandes esfuerzos que se hacen en un mundo globalizado, para producir y competir, para tener que pagar tantos tributos.

Pesa igual, el conejo que le hicieron a los colombianos con el cuento de la normalización de los patrimonios, en los cuales se cancelaron sumas muy importantes, algunas vinieron al país a contribuir en su crecimiento, para que nuevamente se intenten expropiarlos año a año y ya sabemos quienes se quedan con ellos, desde luego se van a paraísos fiscales para esconder estos latrocinios.

Ya se fueron importantes empresas que no pudieron más con la voracidad de nuestro estado, muchos están pensando en renunciar a la ciudadanía, para buscar asilo en Estados menos confiscatorios. Por qué no se recorta en la burocracia, o se va contra los dineros que han robado a manos llenas, tenemos mucho por recuperar, que está en malas manos y poco se hace sobre esto.

La prioridad en gastarse los pesitos es importante, más cuando son pesotes, pensar en gastarnos una millonada en comprar aviones de guerra, en esta época es de locos; el peligro con los aviones venezolanos no existe, no tienen ni siquiera para gasolina, y el mundo está pensando, más en guerrear contra el Coronavirus, que con los vecinos. Es como pensar en comprar para la casa un vehículo de alta gama, cuando no se tiene ni para el mercado.

Tenemos que estar muy atentos a ver de qué manera se comporta el Congreso con este estropicio. Después les cobramos cuentas cuando vengan a pedir los votos.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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