miércoles 17 de abril de 2019 - 12:00 AM

¿Quién podrá defendernos?

Da vergüenza ver el liderazgo de la región cuando han pasado 16 años y no hemos sido capaces de pavimentar la carretera Bucaramanga-Zapatoca

Es lo que los santandereanos tenemos que buscar, porque pasa el tiempo y la percepción es que seguimos sin ver realmente el compromiso del Gobierno con este departamento. Seguimos pendientes de que podamos por lo menos vislumbrar que existan recursos para mejorar nuestras carreteras, llegamos al invierno y aquí veremos que el tránsito para llegar a los retazos de la Ruta del Sol serán de derrumbe en derrumbe, y eso si no le da al coluvión por deslizarse un par de kilómetros otra vez.

A ver si se deciden a utilizar la banca del ferrocarril para hacer la vía de doble calzada que tanto se ha solicitado.

Es que da vergüenza ver el liderazgo de la región cuando han pasado 16 años y no hemos sido capaces de pavimentar la carretera Bucaramanga-Zapatoca, todavía tenemos pendiente un importante tramo: polvoriento en verano y lleno de barro en invierno, donde se desajustan los carros por lo rizado de la carretera, los gobiernos de Uribe y Santos, reelegidos los dos, nos dejaron con los crespos hechos.

¿Cuántos alcaldes de Girón se han elegido con el cuentico de la pavimentada?

Toda la plata de lo que debería ser la rectificación y pavimentación de la vía Curos Málaga se la tiraron en un puente, que no se usará, o se hará con temor por miedo a la caída; de todas maneras, esto será como ponerse un vestido nuevo con los zapatos viejos, porque se seguirá bailando con la misma vía destartalada.

El Ministerio de Agricultura ilusionó a un sector campesino para que sembrara caucho en Santander; pequeños y medianos agricultores se metieron en el cuento, el caucho bajó internacionalmente su precio, de eso no tiene la culpa; lo mínimo que pudiera hacer es hacer que garantice que la cosecha interna se coloque en el mercado interno y luego se permita que venga de afuera lo que no sea capaz de proveer el mercado interno; el campo no solo es cafetero, ni palmero; hay muchos campesinos de menos de 10 hectáreas que necesitan de su protección. ¿O hay que esperar que paren las vías como los indígenas?

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