miércoles 20 de octubre de 2021 - 12:00 AM

Siempre faltan cinco pal peso

Un ejemplo simple y a la vista de nuestra incapacidad es la vía a Zapatoca
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Como diría mi abuelo. Hay fuerte reclamos por el estado de nuestras vías, ha sido el pan de cada día y el dolor de cabeza de los santandereanos. Primero debemos afrontar una buena parte de la zona montañosa de este país, con fallas importantes como las que tenemos que cruzar para llegar a la planicie que por fortuna nos tocó.

Segundo, nuestros gobernantes no fueron afortunados en la toma de decisiones en el trazado de ellas, pesó el tener que recorrer áreas muy importantes para los gamonales de turno y no la sapiencia del burro y la mula para saber el trazado del camino.

Tercero, después de la Morrison, empresa que construyó la vía a Cúcuta, con pocos contratistas sanos hemos dado, para invertir lo poco que nos asignaban para nuestros desarrollos viales. Envidia con la dirigencia de departamentos como Antioquia, con terrenos muy iguales, lograron importantes vías que catapultaron sus desarrollos.

Un ejemplo simple y a la vista de nuestra incapacidad es la vía a Zapatoca: hace 20 años, el gobierno de Uribe asignó una partida para su pavimentación, empezaron utilizando una neurona enferma de ese entonces, desde Zapatoca al río Sogamoso. Luego se incrementó el trabajo hasta llegar a Chocoíta. En los últimos cinco años han intentado pavimentar desde Girón hasta empalmar con lo hecho, faltaron cinco pal peso, quedó menos de kilómetro y medio, lleno de huecos, para que no se nos olvide de nuestra incompetencia y recordarnos que hay que votar por quien jure la terminará.

Pasará lo mismo con la doble calzada en la ruta del Cacao, esto de doble es una ilusión, el tramo que se construye para esquivar el coluvión es en una sola calzada, no tenemos poder para influir en el gobierno, para lograr que se haga justicia con nuestro departamento. Esta sería una importante ruta para empalmar con la ruta del sol, y para integrar nuestras áreas de producción con el río, el que será el medio de transporte para lograr menores costos y hacerlos competitivos.

Después deben venir más cosas: nuevas vías y el tren.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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