miércoles 22 de junio de 2022 - 12:00 AM

Ya se veía venir

Con las informaciones que se daban sobre encuestas internas, con entre 2 y 4 puntos de Petro sobre Rodolfo se veía venir el resultado. Petro en las últimas dos semanas desarrolló una publicidad muy buena, así como el cambio de manifestaciones por pernoctadas estratégicas donde compartía el ¨trabajo¨ del campesino o el pequeño empresario y despertaba el interés de dichas zonas. Así lo vio Colombia y así se le metió al rancho a Rodolfo y en la provincia de Vélez se le vieron los resultados; días antes hablé con un amigo donde su familia tenía liderazgo allá y me confirmó que las gentes le estaban marchando a esa estrategia; ya Petro comía bocadillo veleño.

Entre tanto nuestro candidato mantuvo la estrategia de las redes sociales y Petro iba donde estas no llegaban. Los expertos en estos temas dicen que Rodolfo, por seguridad canceló su contacto directo con sus posibles electores en estas últimas semanas.

Desde esta columna que generosamente me otorga el periódico, pretendimos mover opinión; en la última de ellas ya advertía que, de no tomarse serios cambios, en la puerta del horno se quemaría el pan. Eso vimos para tristeza de esta región que con gran esperanza veía la oportunidad de llevar a Rodolfo al lugar donde se toman todas las decisiones que la salvarían.

Fue un gran esfuerzo, y además, lo realizó solo, así lo quería, era esquivo a los compromisos y así consiguió diez y medio millones de votos. Tarea descomunal que no había logrado ningún santandereano. ¿Y ahora qué? Nos preguntamos todos, de eso tan bueno no se da todos los días. La mitad de Colombia quería un cambio con la sencillez de un hombre como Rodolfo, que aspiraba a construir país.

Pero mi querido Rodolfo; eso no se puede lograr solo, tiene que contar con un equipo que pueda ayudarle a representar esta parte de los colombianos, unos rodolfistas otros antipetristas. Son media Colombia. Un equipo político, los que llegaron y no tuvieron contacto directo en la campaña de la segunda vuelta, otro, el equipo económico de los empresarios afectos, y otro, el social, para luchar por ese nuevo país que lo necesita. Unidos podemos salir adelante.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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