martes 07 de noviembre de 2023 - 12:00 AM

Luis Fernando Rueda

Adicto al café

Quizás la periodista María Jimena Duzán, tan curtida como beligerante, intentó recoger en su columna dominical de la revista Cambio, lo que una buena parte de los colombianos nos preguntamos sobre la salud del Presidente de la República -nada menos- y su impacto sobre el presente y futuro de nuestro país.

“Petro es un borracho”, y de inmediato, aparece en redes sociales un video en plena campaña presidencial en el cual el hoy mandatario de los colombianos ‘arrastra’ las palabras. “Petro consume sustancias psicoativas”, y se riega por ese polvorín de las redes una declaración de Armando Benedetti, en la cual sostiene que el ahora presidente es adicto. “Hollman Morris consumió cocaína en frente mío”, y se trae de la campaña de 2019 un relato de Leszlie Kalli sobre su experiencia en una salida con el periodista otrora escudero de Petro.

Tirios y troyanos se tiran a la lona a despachar golpes, unas contra otros, sobre quién tiene la razón. Opinadores de la actualidad nacional, de todos los pelambres, ensalzan o critican a la columnista. Exfuncionarios del gabinete ministerial, desde las dos orillas, dan razones hasta psiquiátricas sobre lo que le pasa y lo que no al Presidente. Que Duzán cruzó la frontera de la ética periodística, que quiere ser ahora directora de la revista Semana, que no tiene cómo demostrarlo, en fin, que ya los opositores del cambio no saben qué más inventar.

Y en medio de esa bruma, militares en terreno dejan consignado para la historia -inusual, por demás- que el ‘Estado Mayor Central’, las disidencias de ‘Iván Mordisco’, los obligaron a salir de la población de El Plateado, en el indómito Cauca, que ese mismo grupo decidió suspender su participación en la mesa de diálogo instalada con el Gobierno, mientras que el ELN, también con otra mesa instalada en diálogos, aún no liberaba (hasta ayer) al padre del futbolista Luis Díaz.

Duzán hizo lo que un periodista debe hacer: preguntar, pues las comunicaciones en Palacio poco o nada funcionan, porque el presidente Petro, además de ser adicto al café, lo es a X (antes Twitter). Así gobierna.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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