lunes 22 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

César, el emperador


Enhorabuena el exministro y precandidato Alejandro Gaviria, al parecer quien iba a ser ungido por el emperador bajo las banderas del liberalismo, se sacudió de esa sombra...
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Hace unas semanas vino a Bucaramanga uno de los tantos precandidatos a remplazar al actual mandatario de los colombianos en un ejercicio, si se quiere, valiente. Eduardo Verano de la Rosa se viste de camisa roja, y antes de que se le pregunte por ello, contesta que lo hace por que es liberal por convicción y militancia, pues es un viejo miembro de un partido político que en estos tiempos, más que sumar, divide.

Verano ha hecho su carrera en el departamento del Atlántico, fue dos veces su gobernador, ha sido ministro, también congresista y estuvo en la Asamblea Nacional Constituyente en 1991. Desde siempre, además de ondear el famoso ‘trapo rojo’, muy cercano al santandereano Horacio Serpa Uribe, ha construido un discurso a partir de la descentralización y reclama con orgullo el ‘Voto Caribe’, una iniciativa que pretendía crear una región administrativa autónoma, en 2010, pero que terminó convertida en un ejercicio pedagógico democrático sin efectos jurídicos vinculantes.

El veterano político, al preguntarle si su candidatura tenía el aval del Partido Liberal, respondió con un dejo de amargura que le había dirigido una carta a su director, pero que aún no había obtenido respuesta. Sin duda, un acto de reclamo a un expresidente, que bien se hubiera podido quedar con la gloria de su pasado en una época turbulenta de nuestra historia reciente, pero que prefirió parecerse mejor a uno de esos patricios que, como Julio César en la Roma antigua, tranzaba voluntades a cambio de poder.

Enhorabuena el exministro y precandidato Alejandro Gaviria, al parecer quien iba a ser ungido por el emperador bajo las banderas del liberalismo, se sacudió de esa sombra que oscurecía su prólogo como político en ciernes, para encaminarse en la senda de su propuesta de construir un centro sin vetos, “que rechazan los extremos, la rabia y el continuismo”.

“¿Cómo hacemos para jubilar del todo y sacar de la política diaria a los expresidentes?”, preguntó en su tuiter la periodista Yolanda Ruíz. Quizás con más acciones valientes, como la de Verano, o con firmeza, como la de Gaviria... el precandidato, no el emperador.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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