martes 26 de septiembre de 2023 - 12:00 AM

Luis Fernando Rueda

Democracia con candado

Mientras que Daniel Ortega persigue la comunidad jesuita en Nicaragua, el Bukele salvadoreño expone ante el mundo sus temerarios centros de reclusión, decenas de jueces huyen de Guatemala, un expresidente colombiano ataca con furia a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y un alcalde en ejercicio le espeta un hijueputazo a un concejal contradictor, en Santander estamos a punto de elegir a un exmilitar como gobernador y en Bucaramanga a un pastor cristiano.

La mezcla anterior puede resultar arbitraria si no se tienen en cuenta los matices, claro que sí, pero reconfirma una tendencia global que, en los últimos años, se ha hecho más evidente: los ciudadanos prefieren poner en juego sus derechos individuales a cambio de ser gobernados por líderes con serios rasgos autocráticos. Un informe reciente de la Open Society Foundation (OSF) recoge la percepción en 30 países, incluido Colombia, en el cual la figura del autoritarismo surge como la vía más expedita para resolver situaciones como la corrupción y la inseguridad en detrimento de la democracia.

Los jóvenes consideran, lo que resulta verdaderamente alarmante, que un líder ‘fuerte’ que pase incluso por encima de las instituciones podría gobernar, según el estudio, de una forma más eficaz. Ese modelo, que se arropa bajo el manto de legalidad de unas elecciones democráticas, suele prometer revoluciones capaces de satisfacer sus expectativas. Argentina, es el caso, está a las puertas de llevar a la Casa Rosada un experimento inédito llamado Javier Milei, sacado de un libreto de comics.

La firma Statista, a propósito del Día Internacional de la Democracia, que se conmemora cada 15 de septiembre, presentó el mismo panorama bajo el sistema de clasificación y evaluación de regímenes políticos recogido por Our World in Data: “el mundo tiende a ser menos democrático en los últimos años. Tras un máximo histórico en 2016, cuando había un total mundial de 96 democracias (liberales y electorales), esta cifra ha descendido a 90 en 2022. Al mismo tiempo, el número de regímenes autocráticos (electorales y cerrados) ha pasado de 82 a 88”.

El autoritarismo, bajo cualquier ideología, limita las libertades individuales. Espejos sobran.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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