lunes 27 de enero de 2020 - 12:00 AM

El ‘patito’ feo

Calificar esta obra como exótica puede resultar injusto con la provincia de García Rovira
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Cinco minutos. Ese sería el ‘ahorro’ en tiempo para quienes tienen que transitar la carretera Curos – Málaga, una vía de 124 kilómetros sobre cuya pavimentación vengo escuchando desde que tengo uso de razón, una vez se ponga al servicio el puente Hisgaura, una obra construida sobre este trayecto por el Fondo Adaptación la cual se hizo ‘visible’ un año atrás cuando se hicieron públicas unas fotografías que dejaban ver unas ‘arrugas’ en la parte exterior de su tablero. Vinieron las explicaciones, las disculpas y las críticas hacia un puente con unas especificaciones de primera para una carretera de tercera.

Calificar esta obra como exótica puede resultar injusto con la provincia de García Rovira que ha reclamado, gobierno tras gobierno, que su sueño de tener una vía decente sea realidad de una buena vez, pues a la historia de una carretera famosa por sus abismos peligrosos, que en muchos de sus tramos se convierte en una tortuosa trocha, ahora hay que agregarle el capítulo de un puente que, como el relato del hijo no deseado, ninguna de las partes quería recibir.

Semejante infraestructura, concebida como solución para sacarle el quite a una falla de tres kilómetros causante de la mayoría de derrumbes que alargan las ocho horas de viaje desde o hacia esta capital, cuyos costos de elaboración superaron los cien mil millones de pesos, merece una mejor suerte de la que hasta el momento ha tenido. Los pobladores del área de influencia de esta vía, como Málaga, Molagavita, San Andrés y Santa Bárbara, entre otros municipios, tienen la justa aspiración de lograr una conectividad digna de este siglo, que les permita unirse al regocijo que nos embarga, desde semanas atrás, porque desde Bucaramanga ahora podemos ir a Miami en vuelo directo.

El puente Hisgaura terminó siendo un ‘patito’ feo que, como definió un experto en el tema, “seguramente está en buenas condiciones, lo que pasa es que se sometió a cargas que no estaban en el diseño para corregir errores constructivos y su mantenimiento será más costoso por culpa del contratista y eso no lo podemos pagar en el departamento”.

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