lunes 29 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

Jóvenes eligen jóvenes

... por un lado, a la juventud le encanta reclamar sus derechos pero practicar muy poco sus deberes, y votar es uno de ellos

El próximo domingo 5 de diciembre se llevará a cabo una jornada inédita en la democracia colombiana. Se elegirán los primeros Consejos Municipales y Locales de Juventud en el país, entre 7.824 listas inscritas que reunieron 41.825 candidatos de partidos políticos, jóvenes independientes y miembros de procesos y prácticas organizativas. Por primera vez menores de 18 años -desde los 14- podrán ejercer el derecho al sufragio en 6.058 puestos de votación instalados por la Registraduría Nacional del Estado Civil en todo el territorio.

Son 12.282.273 jóvenes entre los 14 y 28 años de edad que tendrán la responsabilidad de escoger los consejeros que representarán sus intereses, muchos de los cuales fueron planteados en medio de las protestas de mediados de año, con el fin de incidir, hacer control político y veeduría, entre sus principales funciones, sobre las decisiones que se toman en términos de juventud en ciudades, territorios y departamentos. En Santander se esogerán 714 consejeros y en Bucaramanga 17.

Estas elecciones, a decir verdad, corresponden a una vieja deuda que tenía el establecimiento desde la expedición del Estatuto de Ciudadanía Juvenil, con la Ley 1622 de 2013, y que durmió hasta 2018 cuando la norma fue modificada por la Ley Estatutaria 1885. Si bien es una una prueba de fuego en términos de convocatoria para un sector que, desde siempre, ha reclamado voz en el debate sobre los grandes temas nacionales, que no les son ajenos, también es esa oportunidad que han venido buscando durante los tres últimos años para convertirse en sus propios protagonistas.

Nadie discute la importancia pedagógica que tiene este ejercicio democrático, valiosísimo por donde se mire, pero de mucha atención sobre sus formas en la medida en que, por un lado, a la juventud le encanta reclamar sus derechos pero practicar muy poco sus deberes, y votar es uno de ellos.

Y por el otro, es la oportunidad de enderezar desde la base los entuertos de la política nuestra, representada por toda clase de especímenes, que le tuercen el pescuezo ‘desde chiquitos’ a su ejercicio ético. Nos quedaríamos cortos a la hora de listar ejemplos.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad