lunes 08 de abril de 2019 - 12:00 AM

Nos vencen los términos

El número de audiencias atrasadas superaba las 100 mil, más o menos 15 mil personas esperaban a que un juez los citara a audiencia o se les dictara decisión de condena o absolució
Escuchar este artículo

Es usual, en colombia, encontrarse con noticias que desalientan el reclamo de justicia cuando, en el ejercicio de ser ciudadano, se espera la pronta aplicación de fallos ajustados en derecho y en cumplimiento de los trámites procedimentales que la ley prevé. tendemos, equivocadamente, a aplaudir el éxito de la administración de justicia bajo la lupa de la eficacia a la hora de ‘echarle mano’ preventivamente a un investigado y no al momento de encontrar y condenar a los responsables.

Por esa luz se filtran, todos los días, casos como los de Víctor Maldonado, procesado por el delito de estafa agravada en el multimillonario desfalco de Interbolsa, quien salió libre en enero pasado por vencimiento de términos. Su secuaz, Tomás Jaramillo, cerebro del mismo episodio, paga en su casa una condena por 12 años. La misma figura jurídica puso en libertad condicionada a Rodrigo Jaramillo y Alessandro Corridori. El periodista Jorge González, en su libro ¿Quién se llevó el dinero de Interbolsa?, hizo el cálculo del descalabro financiero: más de un billón de pesos de los incautos ahorradores se fueron a los bolsillos de estos ‘genios’ de las sumas y restas.

La ‘calidad’ de los procesados, en la mayoría de las instancias, determina las tácticas de dilación de los abogados de la defensa. Esa fórmula perversa de sacarle provecho a su favor gracias un sistema que, desde hace tiempo, vive colapsado, pasa factura con las innumerables suspensiones de audiencias, por la causa que sea, con el único objetivo de aplicar el principio de que la gente es inocente hasta tanto un juez determine lo contrario.

Escarbando un poco en los datos la Fiscalía General de la Nación, en mayo de 2018, reveló que el número de audiencias atrasadas superaba las 100 mil, más o menos 15 mil personas esperaban a que un juez los citara a audiencia o se les dictara decisión de condena o absolución, quienes como el exalcalde de Bucaramanga Luis Francisco Bohórquez, han venido recuperando la libertad porque los plazos para ser juzgados se vencieron. La sensación amarga, al final, es que la impunidad acaba venciendo los términos.

Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad