lunes 10 de enero de 2022 - 12:00 AM

Un año político


Veremos en adelante una campaña política que arreciará en medio de la polarización, las narrativas impuestas y las falsas noticias.

A partir de mañana martes la mayoría de colombianos, luego de las festividades y descanso de fin de año que terminó con el puente de Reyes, regresamos a las actividades cotidianas y nos adentraremos de una vez en la carrera electoral que tendrá su primera cita en apenas nueve semanas, cuando acudamos a las urnas el 13 de marzo a renovar las 102 curules del Senado y los 182 escaños de la Cámara de Representantes, que incluyen esta vez las 16 Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz.

Ese domingo tendremos un ingrediente inédito: tres coaliciones interpartidistas harán sus consultas para escoger su candidato a la primera vuelta presidencial, los cuales se medirán once semanas después luego de estos comicios legislativos. Serán unas ‘primarias’ que servirán para decantar el grueso de aspirantes que llevan meses en ‘precampaña’ y que, por la novedad del número o nombres, han desplazado el interés por la conformación del nuevo Congreso, entre 2.835 candidatos inscritos en 25 listas para el Senado y 333 para la Cámara.

Sin duda, estos comicios tienen toda la importancia ante el futuro que tracemos con nuestro voto, en la medida en que conozcamos muy bien quiénes aspiran a cambiarle la cara a la institución más desprestigiada, por sobradas razones, so pena de seguir condenados a tener como representantes, pensando en Santander, a personajes opacos, resbaladizos, que poco rinden cuentas, herederos de clanes familiares enriquecidos a punta de esa práctica funesta de torcer el ejercicio de la política para sus intereses.

Esa necesaria reconfiguración del espectro político será determinante para las elecciones del 29 de mayo y, seguramente, para marcar posiciones de cara a la segunda vuelta presidencial, el domingo 19 de junio. Veremos en adelante una campaña política que arreciará en medio de la polarización, las narrativas impuestas y las falsas noticias. Un año político en el que el Presidente se dedicará a exaltar sus logros, convertido en ese ‘lame duck’ con muy poco margen de acción y con un Congreso saliente, con apenas tres meses de legislatura, en los que poco o nada harán. No es poco lo que nos jugamos.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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