jueves 11 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

Belisario Betancur Cuartas, Presidente de Colombia

En mi artículo de la semana anterior, “Envejecer no es deteriorarse”, en la misma forma que algunos de mis lectores descalifican por completo al Presidente Iván Duque, sobre quien yo expresamente escribí: “En quien yo sí creo, así haya tantos que no crean en él”, varios más de mis lectores me “invitan” a escribir biografía sobre el presidente Belisario Betancur. Invitación que atiendo con agrado.

El cuatro de febrero de 1923, en la vereda El Morro de la Paila, municipio de Amagá (Antioquia), en el hogar formado por Rosendo Betancur y Ana Otilia Cuartas, nace Belisario.

Sobre su nombre dice el mismo Belisario: “Cuando tenía cinco años les pregunte a mis abuelos por qué mis padres habían cometido la oprobiosa acción de bautizarme Belisario...Y me dijeron que mi padre sacó el nombre de un libro que contaba las hazañas de un general bizantino, favorito del Emperador Justiniano, que venció a los persas, a los vándalos y a los godos.”

En la escuela de su vereda Belisario inicio sus estudios y luego los continuó, becado, en el Seminario de Misiones de Yarumal.

Para conocer sobre sus estudios, y mucho más, lo más indicado es acudir a palabras del mismo Belisario en prólogo a biografía de Monseñor Miguel Ángel Builes:

“Niño de apenas 10 a 11 años, que acababa de terminar su primaria y aspiraba a ser bachiller en Bogotá , designios misteriosos e inescrutables, mezclados con el hondo conservatismo de mi familia, me impidieron hacerlo. Era al comienzo de los años treinta.

A un tío recursivo, sacerdote misionero, se le ocurrió que debía ir a Santa Rosa de Osos a ver a Monseñor Builes -ya en ese entonces un personaje mítico- y decirle que tenía vocación religiosa, para estudiar gratis en el Seminario de Misiones de Yarumal.

Me lancé, con desparpajo para mi edad, a ver a Monseñor, quien inmediatamente fue al grano y me pregunto en paisa´¿ Mijo, y usted si tiene vocación? Yo le contesté: ´No Excelencia, pero mi tío me aconsejo que le dijera que si´. A lo que él comentó de nuevo en paisa: ´Noliace. En el comer y el rascar, el trabajo es empezar: la vocación ya le vendrá.”

Fue así como así llegar a Yarumal, es ese entonces ahí si como su nombre lo indica rodeada de yarumos (plata por fuera, hormigas por dentro, recorriendo la oscuridad de sus huecas ramas). Lo que más me impresionó fue la plaza, por falduda. Era Domingo y había mercado en ella; y como me extrañó que las yucas, las naranjas y la panela no se rodaran y desafiaran las leyes de la gravedad.”

Y dirán mis lectores si en mi próxima columna continuo con la biografía del Expresidente Belisario Betancur o retorno a otros temas.

luispinillapinilla@hotmail.com

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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