jueves 13 de enero de 2022 - 12:00 AM

Dios permita que la vejez no nos deteriore

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Hace algo más de dos meses, 4 noviembre 2021, Vanguardia publicó mi artículo “Envejecer no es deteriorarse”, el cual fue inspirado por las enseñanzas escritas en el libro, del mismo título, de Gonzalo Canal Ramírez. Ahora, leyendo el libro biográfico del Expresidente Juan Manuel Santos, se refuerzan mis enseñanzas al respecto con este sabio escrito del Expresidente Santos: “... recordando una frase que mi abuelo me decía cuando era niño: ´Mijito, cuando llegue a mi edad es mejor arrepentirse de lo que hizo que lamentarse por lo que dejó de hacer´”. Al respecto, me parece oportuno recordar que el abuelo del que habla el Expresidente Juan Manuel era Enrique Santos Montejo, hermano de Eduardo Santos quien fuera Presidente de la República, 1938-1942.

Mi “invitación” en este artículo es a que cada quien medite en el valor de la enseñanza del “abuelo” Enrique en la que dice que es mejor hacer que no hacer. Cuál sería el mundo hoy si a quienes les correspondía hacer lo que les correspondía, en su momento, lo hubieran hecho y con ello evitado la infinitamente trágica pandemia que a todos y por todas partes nos azota hoy.

Y ya a nivel local, evitando los errores, las equivocaciones, las omisiones, que se logren atender las más de 42 mil quejas por fallas de EPS en Santander en 2021, como lo titula Vanguardia recientemente.

Y yendo bastante más allá y en dimensión bastante diferente, que en el Chocó logren destruir el atroz basurero que hoy existe en Capurganá y que en ocasiones se ha visto en otros lugares, incluso en Bogotá.

Ahora bien, lo que también nos debe ser claro es que, de acuerdo a su ubicación, a su posición, a cada quien le corresponde “lo que le corresponde”, lo cual también tiene mucho que ver con la edad, en la que tenemos que ser muy “atentos” con no dejarnos, excluir, deteriorar; sabiendo también que, sin que tenga porque constituir un deterioro, a cada quien, acorde con la edad que sea, hay algo que puede y algo que no se es capaz de hacer. Tomando una reciente “enseñanza” de Noticias Caracol: “Al país lo movemos entre todos”.

Y en aproximadamente dos meses tenemos una FUNCIÓN, una MISIÓN, que sí nos corresponde a TODOS los colombianos mayores de 18 años, el proceso electoral; si hay algo de suma trascendencia es elegir un Presidente que sea digno, propio, el que Colombia requiere en las circunstancias difíciles que estamos viviendo. Personalmente estoy estudiando las opciones de dos de los candidatos, para no tener que acoger la “decisión” que hasta hace poco tenía, la de votar en blanco. Ahora sí me corresponde decir: “Dios dirá”.

luispinillapinilla@hotmail.com

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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