jueves 10 de octubre de 2019 - 12:00 AM

La corrupción corroe la vida

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Ante las críticas manifestaciones de corrupción que nos están golpeando fuertemente, valga una enunciación sobre lo que estamos padeciendo. Para ello empecemos con una voz de condolencia por el fallecimiento de Javier Darío Restrepo, periodista dedicado en toda su vida a lo referente a promover, desde su periodismo crítico, la ética política. Que Dios lo tenga en la Gloria.

Y sigo con esperar que la “lucha” anticorrupción por la que trabaja ingentemente el Procurador Fernando Carrillo, pueda prosperar; que el mensaje que tiene la oficina de la Procuraduría en su puerta de entrada: “Ser corrupto no aguanta”, tenga éxito.

Ahora bien, sin pretender analizar todas las manifestaciones de corrupción que estamos padeciendo, enumeremos algo. Sea lo primero el caso tan enredado que nadie es capaz de analizar a cabalidad, de Aída Merlano en la que aparecen altamente comprometidos las familias Gerlein y Char que manejan, en toda su extensión, buena parte de la política de Barranquilla y el Departamento del Atlántico.

A propósito recuerdo que cuando trabajaba en la ciencia política dentro del Partido Conservador, siguiendo las directrices del Expresidente Misael Pastrana, en más de una ocasión tuve “enfrentamientos” serios con Roberto Gerlein, habida cuenta como era y es su comportamiento.

La verdad es que el caso der Aída Merlano es tan serio, tan enredado y tan grave como para dar lugar a que se plantee la necesidad de una transformación a fondo del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario – INPEC.

Otro caso aún más grave de corrupción, que estamos viviendo ahora es la citación al Expresidente y Senador Álvaro Uribe Vélez a la Corte Suprema de Justicia en busca de enjuiciarlo en directo por acusaciones infundadas promovidas por él. Ahora bien, como dicen algunos medios de comunicación, Uribe hace uso político del proceso con “manifestaciones lánguidas”, dicen algunos medios que está haciendo uso de la situación con miras a las elecciones del próximo 27 de octubre, algunos lo califican como “Uribe, jefe político desprestigiado”.

Algunos califican la situación con “cualquier cantidad de contradicciones, diversas versiones”. Que para superar la situación, en bien del DESARROLLO político de la nación, que todo resulte en honor de la verdad.

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