jueves 25 de julio de 2019 - 12:00 AM

Ocho décadas de satisfacciones especiales

El día de hoy, 25 julio, se me cumplen las 8 décadas y aunque a mis 8 años la violencia partidista me dejó sin el padre, Luis Pinilla Rueda, quien a pesar de su corta edad, 34 años, alcanzó a formar nuestras vidas, el vivir con nuestra madre, quien siempre predicó a sus 7 hijos, de los cuales hoy vivimos 4: “déjenle eso a Dios, amen, nunca odien”, nos permitió vivir una vida de paz, prosperidad. Residimos en Betulia, Zapatoca, Bucaramanga; allí hice el bachillerato en el Colegio San Pedro Claver y empecé a estudiar Ingeniería en la UIS. El destino me llevó a vivir en Bogotá, aquí terminé estudios de Ingeniería en la Universidad Javeriana, donde después hice Magister en Ciencia Política.

Fue en Bucaramanga donde el 29 diciembre 1959 Dios me trajo a Sonia con quien hemos construido una vida, una familia: Juan Carlos, Luis José, Magally, Sonia Lucía, David, María; familia que desde hace más de medio siglo siempre nos trae satisfacciones especiales.

Profesionalmente fui Director del SENA de Barrancabermeja; Alcalde de esa ciudad; Director del I.C.B.F. de Santander. Por cerca de dos décadas trabajé en Bogotá con la Fundación Social y con la Fundación Simón Bolívar y por tiempo similar simultáneamente fui profesor de Ciencia Política en la Universidad Javeriana y en la Sergio Arboleda.

Soy autor de ocho libros, debidamente editados y publicados, sobre teoría y/o historia política; entre ellos las biografías de tres expresidentes: Misael Pastrana Borrero, Guillermo León Valencia Muñoz, Belisario Betancur Cuartas, escritos convenientemente, a satisfacción de ellos y/o de sus familias. Desde el 2002, sin interrupciones y sobre diversos temas, escribo una columna semanal en Vanguardia, nuestro diario de Bucaramanga.

Ahora bien, esas realizaciones profesionales no se abrían dado o al menos no me serían tan satisfactorias, sin la permanente compañía, asesoría, participación de Sonia por más de cinco décadas. Con ella nos fueron “llegando” Juan Carlos, Luis José, Sonia Lucía. Y obviamente y con grato orgullo, agrego, a los tres, a David, esposo de Sonia Lucía, y a su hija María. Con todos ellos, en medio de la vivencia y realización de cada uno, hemos ido construyendo una familia que nos llena de satisfacción y orgullo. Lo digo sin reticencias porque así nos lo han expresado muchos de nuestros allegados y amigos.

Al expresarme sobre mi familia no puedo dejar de recordar, mencionar, a alguien quien también hizo parte de ella, participó directamente en su conformación, lo decían todos nuestros parientes y amigos, el “hermano”, sacerdote, Eduardo Díaz Ardila, fallecido hace un año y tres meses. Con él aprendimos que construir familia es inherente a construir país, de allí este compartir de mis vivencias y experiencias.

A modo de conclusión solo me resta implorar que Dios nos siga bendiciendo, a quienes estamos aquí en la tierra y a quienes ya están en la Gloria con Él.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad