jueves 10 de septiembre de 2020 - 12:00 AM

Semana por la paz

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Es la “invitación” que nos transmitieron en la misa del domingo 06. Lo cierto es que en el Siglo XIX, 1819-1902, padecimos una interminable sucesión de guerras civiles que culminan con la Guerra de los Mil Días y la Batalla de Palonegro. A continuación viene un período de “calma chicha”, aduciendo a la característica de la chicha que al ir fermentando mantiene una superficie plácida mientras hierve en su interior; para ese momento histórico, en Colombia hervían las diferencias sociales. Este período de paz, 29 años, es interrumpido con el inicio de la violencia partidista, Gobierno de Enrique Olaya Herrera, violencia en la cual a unos los matan por godos y a otros por liberales.

La violencia partidista cesa mediante los pactos que institucionalizan el Frente Nacional, pero como secuela de la violencia partidista queda el bandolerismo que es exterminado en el Gobierno de Guillermo León Valencia (1962-1966). Nacen entonces Farc, Eln y posteriormente otros grupos guerrilleros, Epl, M-19, entre ellos; Farc y Eln, en una u otra forma, los seguimos padeciendo todavía hoy. Y reconozco que las sorpresivas violencias de ahora, no soy todavía capaz de explicármelas.

A propósito de todo y como víctima que fui de la violencia a los 8 anos, asesinato de mí padre, en Barrancabermeja, 10 abril 1948, y como estudioso que he sido del tema desde entonces, volví a la historia, quien no conoce la historia se ve obligado a repetirla, yendo a esta cita: “En Barrancabermeja se formó una junta revolucionaria, que tuvo el poder hasta el 28 de abril. Llamó al pueblo a armarse, dijo que el Gobierno había matado a Gaitán, que Guillermo León Valencia y Laureano Gómez colgaban de postes en la Plaza de Bolívar y que los curas disparaban contra el pueblo desde las iglesias.” (Siglo XX a través de El Tiempo).

Ahora bien, como recordatorios espirituales en atención contributiva a la “semana de la paz”, 22 anos después del asesinato de mi padre fui Alcalde de Barrancabermeja, 1970-72, correspondiéndome desde mi escritorio, por algo más de 2 anos, ver diariamente la puerta de la casa que tumbaron quienes nos asaltaron y asesinaron a mi padre.

Varios anos después, 2008, Edgard Cote, Alcalde entonces en Barrancabermeja, y Oscar Vergara, Contralor municipal, dispusieron el derrumbe definitivo de la que fue mi vivienda el 9 de abril de 1948, y promovieron y construyeron, en memoria de mi padre, la “Plaza Cívica de la Paz Luis Pinilla Rueda”, sitio donde ahora se promueven reuniones, manifestaciones de desarrollo cívico y político. Ruego a Dios que con ello, con todo lo anterior, estemos contribuyendo a la construcción definitiva de la verdadera paz que tanto requerimos en Colombia y en el Mundo

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