domingo 07 de septiembre de 2014 - 12:01 AM

El amigo de Richi Ricón

El gobernador de la gente, Richi Ricón, también conocido como Richard Aguilar, llegó al poder en Santander para hacer con plata pública todo lo que no hace la gente. Viajar a lugares tan ‘recónditos’ como San Gil en chárter o ir a Roma a una audiencia fugaz con el Papa y llevar jefe de prensa, son apenas dos ejemplos recientes. Pero Richi también llegó para responder a la confianza de los santandereanos y servir no a todos pero sí a Samuel Melo.

En dos años Melo ha firmado tres contratos para repartir la pauta de la Gobernación. Y esta es la tercera columna sobre el tema. Así los santandereanos pueden saber para quién trabaja Richi Ricón, aunque de poco sirva contarlo. Al Gobernador le importa quedar ‘mal’ en estos asuntos tanto como le importa gastar tiempo del chárter de gobierno visitando a su papá en la cárcel o adjudicar 185 mil millones del contrato plan pisoteando la transparencia.

El primer contrato, por 2.032 millones de pesos, Melo lo recibió en agosto de 2012 después de ganarse un concurso sin concursantes. Una ganga que completó con un adicional de 914 millones que le entregaron en febrero de 2013. Parte de la plata de ese contrato, como se probó aquí, terminó invertida en páginas web piratas que nadie leía. Tanto así que muchos portales que recibieron recursos en ese entonces ya ni siquiera existen. A pesar de eso, en octubre de 2013 el afortunado amigo de Richi recibió otra palomita de 993 millones para gastar durante dos meses y medio. Y ahora, en julio pasado, se ganó una nueva licitación de 2.020 millones para derrochar durante siete meses.

Melo es el poder escondido, que no elegimos pero sí nos elige a nosotros, o al menos a nuestros impuestos, para encontrar su fortuna.

Como si fuera poco, este año también, una empresa de Melo ha participado en dos contratos que suman 766 millones para producir programas de televisión institucional de la Gobernación. Televisión institucional pagada por el Departamento en la que, a propósito, el contratista Lorenzo Lizarazo le dio trabajo hasta junio pasado a Silvia Becerra, la primera novia de Santander desde 2012. Pura ética.

Queda suplicarle al Santísimo, a Santander grandísimo - como llaman a Cristo en el Palacio Amarillo -, compasión por el erario. @ManoloAzuero

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