viernes 08 de mayo de 2009 - 10:00 AM

Evolución educativa

Hace ya un tiempo hemos venido tomando conciencia sobre el hecho de que la Educación es un componente esencial de la alianza para el progreso que necesita Colombia.

Podría asegurar que no hay discurso político en que el tema no sea abordado y promesas sobre un cambio 'definitivo y radical' no sean 'arrojadas' a la batalla electoral. Sin embargo, para mal de nuestro país, la educación no ha pasado de ser una parte del discurso, una promesa de campaña o un tema de conversación entre  intelectuales, profesionales o ciudadanos del común. La problemática del sistema educativo está en nuestra conciencia, pero una acción colectiva para su solución nunca se ha puesto en marcha, en pocas palabras: 'puro tilín tilín y nada de paletas'.

Para diseñar un proyecto integral que permita plantear soluciones viables, es necesario conocer los problemas reales y no sacar falsas conclusiones. Por ejemplo, erráticamente muchos gobiernos locales han concluido que el problema solo radica en que no toda la población tiene acceso a la educación, y utilizando esto como excusa, otorgan cupos muy por encima de la capacidad que tienen las instituciones educativas, las cuales llegan a tener  bajo su supervisión la inmanejable cantidad de 5000 estudiantes, contribuyendo esta realidad al deterioro de la educación en Colombia. Es absurdo pretender que un maestro pueda manejar eficientemente más de 40 estudiantes en un aula de clase. Los gobernantes que quieran encaminar nuestra nación en la vía hacia el desarrollo, deben entender que la educación no es darle a todos libros, sino enseñarles a todos a explorarlos.

Más allá de la sobrepoblación estudiantil, el problema de la educación se origina también en la mala interpretación de lo que significa su desarrollo. Creer que evolución educativa es solo construcción de colegios y universidades, es tan insuficiente como creer que el lento tráfico bumangués es causado únicamente por el incremento en la venta de carros y no por la ineficiencia en las obras de Metrolínea. Una verdadera evolución educativa que nos permita progresar como país, requiere de la construcción de bibliotecas, ludotecas, escuelas de padres, guarderías, teatros y centros culturales integrales en los barrios de nuestras ciudades.

Una verdadera evolución educativa que nos permita construir una mejor patria, requiere de la contratación de especialistas por parte de los gobiernos que contribuyan a la solución de los problemas intrafamiliares a través de la educación de los valores. Una verdadera evolución educativa necesita la creación de centros de formación y cualificación para los docentes.

Colombianos, es necesario exigir que la educación deje de ser tema de la retorica política y pase a hacer parte de la acción de nuestros gobernantes. Ciudades como Medellín son ejemplo de evolución educativa y desarrollo integral; debemos tomar esa dirección y empezar a progresar como sociedad a través de la transformación del sistema educativo actual. 

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad