miércoles 10 de agosto de 2022 - 12:00 AM

Entre lo urgente y lo importante

La posesión de Gustavo Petro y Francia Márquez como presidente y vicepresidenta de la República estuvo cargada de mucho simbolismo. Todo tenía una razón de ser. Todo tenía que ver con todo. La conexión fue tal que se hizo presente hasta en los discursos. Tanto el presidente del Congreso como el presidente de la República coincidieron al afirmar que Colombia debe convertirse en potencia mundial de la vida.

El discurso del presidente de la República se destacó por su tono sereno y esperanzador y por su coherencia. Por lo menos así lo sentimos. Gustavo Petro midió cada palabra, entendió que era el momento oportuno para transmitir un mensaje de tranquilidad a todos los sectores y mostró un talante de estadista que sorprendió a muchos. En esencia supo interpretar el sentir de la nación, de esa otra Colombia, de la Colombia profunda y olvidada, que sigue esperando y anhela una segunda oportunidad.

Las expectativas del gobierno quedaron esbozadas en esa primera intervención oficial. Sus primeros actos tendrán como prioridad sentar las bases que le permitan cumplir las metas que se ha trazado; pero al mismo tiempo tendrán que enfrentarse a lo urgente. Eso le va a costar. Así quedó demostrado ayer con la forma en que diversos sectores reaccionaron, y siguen haciéndolo, frente al proyecto de reforma tributaria tan pronto el gobierno lo dio a conocer; o como viene sucediendo con los anuncios de los recién nombrados ministros, incluso desde que formaron parte de la comisión de empalme. El escenario no es el mejor. La tarea no es fácil, pero nos corresponde a todos analizar y revisar esas iniciativas con la mayor objetividad posible.

Y no hay que descuidar lo importante. El país político y sus regiones debe centrar su atención en la construcción y consolidación del Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 que es una de las tareas de la mayor trascendencia en este preciso momento. Ese documento materializará el programa que Gustavo Petro inscribió con su candidatura y contendrá los objetivos que el gobierno se propone alcanzar en el corto, mediano y largo plazo y las inversiones que se ejecutarán durante el cuatrienio.

Aparte. Nos conmovió la presencia de Martha Pizarro en el acto de posesión, pero sobre todo el mensaje que acompañó la imagen de su padre: “Que la lucha por la paz no nos cueste la vida”.

Manuel de Jesús Rodríguez
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