miércoles 08 de noviembre de 2023 - 12:00 AM

Manuel de Jesús Rodríguez

Gancho al hígado...

Jaime Andrés Beltrán Martínez, alcalde electo de Bucaramanga, dio a conocer el equipo que liderará el empalme. El alcalde actual hizo lo propio. Expidió el acto administrativo en el que fijó los lineamientos para la organización del proceso e integró la comisión oficial que se encargará de la transición. El próximo mandatario se esmeró en conformar un selecto grupo base. Lo encabeza la exministra Marta Pinto de De Hart e invitó a la Universidad Autónoma de Bucaramanga con lo que garantiza que el proceso se adelante con el rigor que esa actividad demanda.

Beltrán Martínez ha dicho que la prioridad es dejar claro el estado en que recibe la ciudad. Eso explica que Antonio Sanabria integre su equipo de empalme. Sanabria es uno de los críticos más agudos de la actual administración. Fue elegido concejal por la Liga de Gobernantes y renunció a su curul para meterse de lleno en la campaña del alcalde electo. Como concejal denunció muchas actuaciones de Juan Carlos Cárdenas Rey.

El equipo del próximo alcalde también lo integra la exasesora en temas de transparencia de la actual administración. Un hecho que no pasa desapercibido, en especial porque luego de que fue retirada del cargo algunos de los miembros de la comisión conformada por Cárdenas Rey la maltrataron y cuestionaron sin razón. Como era de esperarse su designación no les cayó bien. Nadie discute las calidades profesionales ni la competencia de María Juliana Acebedo en temas de transparencia. Que Beltrán Martínez la haya escogido es un acierto, no hay duda. Lo que resulta interesante es la contundencia del mensaje que encierra esa designación.

En lo que se apresuró, por lo inoportuna, así lo entendemos, fue en la visita que le hizo al embajador de Israel. Las relaciones con ese Estado no están en el mejor momento. El alcalde electo pasó por alto que el gobierno nacional llamó a consultas a la embajadora y que ese puede ser el preludio de la suspensión o ruptura de relaciones diplomáticas. La indiscreción puede resultar costosa.

Al margen. Como la memoria es frágil hay que recordarle a algunos que en el Concejo de Bucaramanga promovieron una estrategia para contrarrestar toda forma de violencia contra la mujer, y que el salón de sesiones lo consagraron como un “Punto Seguro” para ellas. Ojalá no se les vuelva a olvidar.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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