miércoles 17 de agosto de 2022 - 12:00 AM

Indiferencia de género

El 7 de mayo de 2021 Deiby Alberto Arias Quintero agredió física y emocionalmente a quien para ese entonces era su compañera de vida. Le reclamó haber estado con otro hombre. La golpeó, la desnudó y le olfateó sus partes íntimas para comprobar sus dudas e inseguridades. El resultado, 20 días de incapacidad como consecuencia de las lesiones que le propinó en el rostro y en otras partes del cuerpo. Al día siguiente le escribió diciéndole que lo que había pasado era normal entre parejas y que lo podían superar; ah, y le pidió que no siguiera exponiéndose en redes mostrando las lesiones que le causó porque le afectaba su imagen. Hubo quienes lo respaldaron en ese despropósito ¡Patético!

El 20 de agosto de ese mismo año una juez ordenó su libertad en el proceso que se le adelanta por acto sexual violento agravado y violencia intrafamiliar agravada en el que la víctima es su excompañera sentimental. Y la semana pasada, el 12 de agosto para ser exactos, con ocho votos de quince posibles, Arias Quintero fue elegido y se posesionó como presidente del Concejo Municipal de Ocaña, Norte de Santander. ¡Así como lo leen! A ocho de los quince concejales poco o nada les importó la imagen y el comportamiento previo de quien los va a representar. Solo dos votaron en contra. Los cinco restantes no participaron en la elección.

No se discute que la presunción de inocencia ocupa un lugar preponderante dentro de los derechos y garantías que acompañan a cualquier persona. Lo que no tiene sentido, y es ahí donde radica la crítica, es que los servidores públicos se muestren apáticos e indiferentes frente a la violencia de género y por sobre todo que en situaciones como esta pesen más los acuerdos y componendas que la sensatez y el decoro.

No hay duda de que los ocho concejales que eligieron a Arias Quintero se equivocaron de cabo a rabo. Y Arias Quintero, aunque la tuvo, perdió la oportunidad de corregir la insensatez declinando la postulación. No lo hizo. A aquellos les faltó grandeza. A este le pudo el ego. Y, en el fondo, el mensaje que le trasmitieron a la comunidad fue y sigue siendo nefasto.

Al margen. Ruido, mucho ruido se escucha sobre la contratación de la feria de Bucaramanga; si los rumores son ciertos hay que ponerle atención al tema.

manuel de jesús rodríguez
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad