domingo 11 de julio de 2021 - 12:00 AM

Arrendamientos a lo Billy the Kid

Hoy en día la relación entre arrendador y arrendatario parece que proviniera del lejano oeste, donde las vías de hecho valen más que la ley.
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Columna de
Marc Eichmann

Solía decir un jefe, si el resultado es inaceptable, los esfuerzos para lograrlo también lo son. No quiere decir esto que el fin justifica los medios, todo lo contrario, quiere decir que solo con medios apropiados se logran los objetivos.

En Colombia, el desarrollo de un negocio crítico para el 34% de las personas que viven en arriendo y las personas que les rentan su vivienda podría catalogarse de prehistórico. Mientras en otros países los grandes capitales participan en este negocio por medio de Fondos Inmobiliarios, en Colombia estos solo participan en los mercados de bodegas, oficinas y comercio. En vivienda son inexistentes.

En Estados Unidos, por ejemplo, los REIT residenciales, fondos de inversión en finca raíz residenciales por sus siglas en inglés, invierten en 2.7 millones de soluciones de vivienda y permiten que inviertan más de 145 millones de americanos por medio de sus vehículos, generando más de 2.6 millones de empleos. Esto abarata los costos de arriendo para las personas que pueden, por medio de estos instrumentos, acceder a financiación de los mercados de capitales.

La razón por la cual los fondos de inversión en finca raíz residenciales son inexistentes en Colombia es la falta de una regulación apropiada para el sector. Hoy en día la relación entre arrendador y arrendatario parece que proviniera del lejano oeste, donde las vías de hecho valen más que la ley. Un inquilino desfachatado que no paga el alquiler de su vivienda puede quedarse en ella por tiempos inmemoriales utilizando argucias jurídicas, así como una arrendadora voraz a la cual no le convenzan las condiciones comerciales de su arriendo puede hacerle la vida imposible a una arrendataria.

La culpa de todo esto finalmente la tiene el congreso, que no ha sido capaz de construir un marco jurídico práctico para el sector que permita que las relaciones entre propietario y arrendatario se rijan por normas previsibles y en el marco de la ley. Como el resultado en este mercado es inaceptable, podemos concluir, como antes mencionado, que la gestión del legislativo en este aparte, también lo es.

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