domingo 18 de julio de 2021 - 12:00 AM

Candidatos por el mercado

Cuando los políticos señalan que ellos definirán qué exporta un país o qué bienes se deben expropiar, terminan generando pobreza al destrozar el aparato económico por decisiones mal tomadas.
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Columna de
Marc Eichmann

El sistema capitalista, basado en la competencia, tiene como principal característica responder a las necesidades de la población. Si la gente demanda bienes o servicios de ciertas características, se presenta una oportunidad de negocio y el capital fluye a ese sector para financiar a quienes están dispuestos a cubrir esa demanda legítima.

Un ejemplo de este fenómeno es el de las energías renovables. Si el consumidor, preocupado por fenómenos como el calentamiento global, ejerce su presión para que la generación de energía no se traduzca en un futuro sombrío de fenómenos climatológicos aterradores, esto se transforma, como en Colombia, en una política pública en la que es obligación desarrollar generación de energía renovable.

En un sistema capitalista, ante esta demanda, diferentes empresas montan proyectos que compiten para cumplir con la demanda de energías renovables y solo las más eficientes consiguen los fondos para sacar adelante los proyectos.

Para ciertos políticos, como el senador Petro, la decisión de qué proyectos implementar no responde a la eficiencia de las soluciones presentadas, según los proveedores de capital, sino que la decisión la deben tomar los políticos elegidos popularmente.

El problema de esta óptica es que los políticos no son expertos en tomar decisiones en los diferentes campos de negocio. El candidato Fajardo no es experto en construir centrales hidroeléctricas como Hidroituango, así como el presidente de la república no tiene como prerrequisito para su elección conocer el detalle de qué vivienda se debe construir en el país. Las decisiones por tomar en estos ejemplos deben dejárselas al mercado, es decir, a que los proveedores de capital decidan qué iniciativas se deben apoyar con fondos, porque terminan siendo más eficientes.

Por eso, cuando los políticos señalan que ellos definirán qué exporta un país, por ejemplo aguacates, o qué bienes deben ser expropiados, como en nuestro vecino país, terminan generando pobreza al destrozar el aparato económico de un país por medio de decisiones mal tomadas. Los invito a escoger candidato a cargos públicos que respeten y fortalezcan la toma de decisiones económicas en manos del mercado.

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