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Marc Eichmann
Sábado 16 de diciembre de 2023 - 12:00 PM

Economía para dummies

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“Fenalco debería recapacitar en su actuación pública. Si quieren vender en sus grandes superficies comerciales entonces necesitan compradores con buen sueldo. Al buscar esclavizar la fuerza de trabajo del país Fenalco estaría construyendo la ruina de sus propios afiliados”. Esta no es una manifestación de un sindicato, es el trino del presidente de la República de Colombia.

Gustavo Petro, en respuesta al rechazo a las manifestaciones del presidente del gremio de los comerciantes, Jaime Alberto Cabal, que solicitó a los congresistas rechazar un incremento de los costos laborales, reaccionó de esta manera en claro desconocimiento de cómo funciona la economía mundial.

Entendamos de una vez: en la economía mundial gana quién ofrezca la mejor relación calidad precio en sus servicios y productos. Hay productos y servicios en los cuales, debido a la baja capacidad tecnológica de Latinoamérica comparado con los países desarrollados, en la región no logramos competir.

Por ejemplo, los colombianos no tenemos la capacidad de producir aviones, barcos, automóviles (que solo ensamblamos), ni somos capaces de crear medicamentos, ni de desarrollar tecnología de punta, ni de ofrecer servicios financieros que compitan fuera de la región. No somos capaces de fabricar maquinaria, nuestros premios nobel son de literatura y de paz, no de física, química o matemáticas.

Como consecuencia, nuestra economía compite porque es capaz de producir algunos insumos o servicios más eficientemente que otros países, por ejemplo, recursos naturales como el oro, el carbón el ferroníquel o el petróleo, o en su defecto productos cuyo costo de producción es eficiente porque nuestra mano de obra es menos costosa. La realidad es que nuestras capacidades tecnológicas, de financiación y las cadenas productivas que hemos montado en el país no dan para competir porque no hemos desarrollado capacidades diferenciadas.

Por eso, cuando el presidente define como política de Estado no explorar ni oro, ni ferroníquel, ni petróleo ni gas, y adicionalmente busca incrementar los costos laborales desaforadamente por medio de la reforma laboral y los incrementos en el salario mínimo, lo que esta haciendo es condenar al país a perder sus principales factores actuales de competitividad. A pesar de tener una formación en economía, no parece entender los principios con los cuales se mueve la economía mundial. Una realidad muy peligrosa para el futuro del país.

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