domingo 04 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

El desmonte de los subsidios

Colombia podría solucionar su posición fiscal desmontando los subsidios de una pandemia ya inexistente y los de la gasolina
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Columna de
Marc Eichmann

La nueva encuesta del Centro Nacional de Consultoría publicada ayer sábado le da una popularidad al presidente Petro de casi el 70%. Sus ministros típicamente tienen una imagen positiva de 50% y negativa de 15%. Los ministros que más han hablado, es decir los que más han estado expuestos a la opinión pública, son los peores calificados.

Es inevitable para muchos sentirse desconectado de la realidad ante esta encuesta. El comportamiento del gabinete ha sido en muchos episodios errático, como en el caso de la ministra de Minas quien hoy es una estrella internacional en el mundo de los memes por, como le pasa a muchos de los académicos, creer que la teoría define, y no interpreta, la realidad.

Conveniente sería para el país que ahora, con un cambio radical, con el desayuno no se pueda predecir como será el almuerzo. El presidente Petro puede poner orden en su gabinete de manera que no tenga que estar proponiendo y retractándose constantemente, como en el caso de los aspectos de la reforma tributaria, el desmantelamiento de las EPS o la exploración de gas y petróleo, entre muchísimos otros temas. De ese orden depende que los partidos tradicionales continúen respaldando sus iniciativas en el congreso y que la población le dé espacio para gobernar.

Contrariamente a lo que muchos medios publican, el problema del gobierno Petro no está en una deficiente salud financiera del país. Colombia podría solucionar su posición fiscal desmontando los subsidios de una pandemia ya inexistente y los de la gasolina. El problema real es que el gobierno mantenga su imagen suficientemente alta para poder tomar esas medidas sin caer en la protesta social que caracterizo el gobierno Duque.

Nota: la experiencia de EPM en Afinia, compañía que heredó parte de la operación de Electricaribe, demuestra que hasta las mejores compañías y las más sólidas instituciones están expuestas a las garras de las administraciones deficientes. Mantener en su gerencia al exconcejal, Javier Lastra, destituido por el Concejo de Estado por realizar contratos para beneficio electoral propio, es el sello que sigue identificando a la administración Quintero de Medellín.

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