domingo 10 de julio de 2022 - 12:00 AM

Falta de transparencia o ‘fast track’

Que los congresistas tienen la libertad de pasar reformas con aspectos constitucionales sin el aval de la población genera riesgos enormes para la democracia.
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Columna de
Marc Eichmann

El viernes pasado, el futuro presidente del Senado, Roy Barreras, anunció que utilizaría el mecanismo del ‘fast track’, empleado para aprobar el acuerdo de paz, para pasar las reformas del gobierno de Gustavo Petro. Barreras aseguró que las reformas presentadas serán la tributaria, la agraria, la de Policía, una para la creación del Ministerio de la Igualdad, una reforma anticorrupción, la pensional y laboral. Sobresale la ausencia de la reforma a la justicia, que tanta falta le hace en un país donde el imperio de la ley es inexistente.

La idea de utilizar el mecanismo ‘fast track’ busca agilizar la aprobación de las reformas sin la profundidad de debate que requiere el país. Aprobar las reformas aprovechando las mayorías en el Congreso y sin refrendación popular no era lo autorizado en su creación mediante el acto legislativo 01 de 2016, y refleja, que en las elecciones pasadas, más que la izquierda, ganaron fueron los políticos tradicionales.

El mecanismo del ‘fast track’, utilizado para aprobar la paz a nivel constitucional, se modificó en el Congreso porque el “No” al acuerdo de paz ganó el plebiscito. En Chile, por ejemplo, la reforma constitucional debe ser avalada por el pueblo, dando garantías de que la clase política no diseñe las reformas a su acomodo. En Colombia, con el ‘fast track’, no habrá oportunidad para los colombianos de decidir sobre la conveniencia de lo que se presenta, y como las reformas pueden ser elevadas a nivel constitucional como lo hicieron con el pupitrazo del acuerdo de paz, podrían desconocerse derechos fundamentales de la población.

Desgraciadamente si los congresistas terminan con la libertad de pasar reformas sin el aval de la población, los riesgos para la democracia son enormes. Con la mayoría de los partidos políticos doblegados ante presidente electo las reformas tendrán poca oposición en el legislativo.

Solo queda hacer una veeduría ciudadana activa, con el fin de impedir quedar en manos de la clase política tradicional.

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