domingo 15 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Oigamos las señales del peso colombiano

Con una economía colombiana saludable, el único factor que puede estar haciendo que nuestra divisa pierda valor son las expectativas de deterioro de la economía a futuro.
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Columna de
Marc Eichmann

El protagonista de esta columna es el peso colombiano y no el dólar, dado que el desempeño de la divisa más utilizada mundialmente no depende del comportamiento de nuestra ilíquida moneda. La cotización del peso colombiano varía en gran parte por el desempeño esperado de la economía nacional y el comportamiento del futuro gobierno. Si salen más dólares al país de lo que entran, como consecuencia de los factores mencionados, la cotización del peso baja. Si los inversionistas internacionales invierten en Colombia y los colombianos en vez de sacar dinero lo repatrian, el peso se aprecia.

En la última década el peso colombiano ha estado pegado al precio del petróleo, dado a que es nuestro principal producto de exportación. Cuando aumentaba el precio del oro negro, entraban más dólares al país y al gobierno, y se apreciaba el peso colombiano. Con la guerra en Ucrania y la recuperación de la actividad económica mundial, el precio del petróleo ha deambulado por encima de los cien dólares por barril, una cotización históricamente alta. Sin embargo, desde el inicio de la pandemia, y a pesar del buen desempeño de la economía nacional, el peso colombiano se ha devaluado significativamente, en especial en este último mes.

Con una economía colombiana saludable, el único factor que puede estar haciendo que nuestra divisa pierda valor son las expectativas de deterioro de la economía a futuro. Recientemente, el peso colombiano ha perdido valor a tirones que, a cada vez, coinciden con la publicación de encuestas electorales que dan como ganador a Gustavo Petro: aquellos que arriesgan su capital están convencidos que bajo un eventual mandato suyo la economía colombiana se deterioraría.

El detrimento de la economía no le pegará significativamente a los más ricos que seguirán comiendo tres veces al día, yendo a restaurantes de moda y viajando al extranjero. La dura realidad es que como en Cuba, Argentina, Venezuela, y ahora Chile o Perú, lo que el comportamiento del peso nos dice con su devaluación es que una victoria de Petro deteriorará significativamente la calidad de vida de quienes mayoritariamente piensan votar por él.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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