domingo 30 de octubre de 2022 - 12:00 AM

Oposición con altura

La invitación a la oposición es a no buscar el fracaso del gobierno Petro sino el bien del país. Entre más nos acerquemos los colombianos menos radical y más sensato será el camino por recorrer.
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Columna de
Marc Eichmann

El presidente Petro demostró esta semana que no carece de sensatez. Las manifestaciones de su gobierno, en vísperas de la decisión de aumento de tasas por parte del Banco de la República, en el sentido de considerar la reapertura de contratos de exploración de gas y petróleo, dieron un alivio a la presión sobre del peso colombiano.

Así como el Presidente dio una señal de moderación por el bien del país en el tema energético, también modero las aspiraciones de la reforma tributaria. Entendiendo que cuando se incrementan los impuestos es imposible tener a todo el mundo feliz, la señal del gobierno fue de nuevo de sensatez y de mesura por el bien del país.

Desafortunadamente, en medio de la polarización política, parte de la oposición, que en estas situaciones se vuelve visible, no ha reaccionado con la misma mesura. En vez de celebrar y reconocer la acertada postura del gobierno algunos han salido a cuestionar la coherencia del mandatario, a crear malestar con temas menores como el nombramiento de Saul Kattan como presidente de la junta de Ecopetrol o a solicitar con vehemencia la renuncia de la Ministra de Minas.

Es cierto que el país se hubiese ahorrado mucha inestabilidad económica si el ministro Ocampo hubiese presentado un proyecto de reforma más sensata desde el principio y que hay interrogantes en varios políticas aun pendientes de definir por el gobierno. El gobierno no lleva ni 100 días y dado el nuevo enfoque que pretende dar al país es normal que la definición del camino tome su tiempo.

La invitación a la oposición es a no buscar el fracaso del gobierno Petro sino el bien del país. Entre más nos acerquemos los colombianos menos radical y más sensato será el camino por recorrer.

No se trata de evitar una posición crítica, como lo hicieron los exponentes de ciertos partidos políticos hoy de gobierno, sino de tener la altura de reconocer los pasos correctos al tiempo que se denuncian los errados. El bien de los colombianos debe pasar por encima de los intereses políticos.

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