domingo 23 de enero de 2022 - 12:00 AM

Rodolfo Hernández y el Atlético Bucaramanga

Según Rodolfo Hernández gobernar es fácil. Los principios de las finanzas de corto plazo aplicables en las empresas también lo son en el gobierno
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Columna de
Marc Eichmann

¿Dónde está el equipo de Rodolfo? No se puede negar que el exalcalde de Bucaramanga tiene un discurso atractivo. El popular “que se jodan”, inteligentemente aplicado a quienes el pueblo considera culpable de su penosa condición, pega duro. Que se jodan los criminales corruptos, nada de casa por cárcel, que se pudran los políticos tradicionales y les bajen los sueldos, que se jodan...

Según Rodolfo Hernández gobernar es fácil. Los principios de las finanzas de corto plazo aplicables en las empresas también lo son en el gobierno. Revísese cada contrato, limítese el tamaño del Estado, aplíquese la meritocracia, legalícese la droga y hágase gratis, esta última más polémica. Si no tiene claro las decisiones a tomar, pregúntele al pueblo, lección que le da a la alcaldesa de Bogotá. La inseguridad es consecuencia de la corrupción, no se corrige con más policías sino asegurando que el dinero público se invierta bien.

En el campo internacional, sí a las relaciones con Venezuela porque los colombianos que viven allá también son colombianos, no a la importación de alimentos porque dejan de generarse empleos en Colombia. Así combate la pobreza y la migración desde el campo a las ciudades.

Con el ELN firmar un otrosí que les permita adherirse al acuerdo realizado con las Farc, sin comisiones para abogados. Que el dinero de la negociación del proceso de paz se utilice para cumplirle las promesas a los exguerrilleros.

Ideológicamente las propuestas de Rodolfo suenan atractivas. No solo le permite a la población echarle la culpa de sus males a terceros sino que transmite la sensación que, con él, las soluciones son fáciles de aplicar.

Una propuesta bien diseñada pero difícilmente ejecutable. La realidad es que gobernar no es tan fácil como lo plantea Rodolfo.

Para renegociar el TLC se tiene que contar con los Estados Unidos, para controlar la contratación hay que enfrentarse a la clase política que le quitará el apoyo en el Congreso, para todo se necesita un muy buen equipo. ¿Dónde está ese equipo?

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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