domingo 30 de mayo de 2021 - 12:00 AM

¿Y si el problema es el empleo?

Si bien no se puede concluir que hay una correlación alta entre las protestas y la pandemia, la vacunación ayudará a reabrir la economía y facilitar la vida de millones de colombianos que pasan momentos económicos difíciles.
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Columna de
Marc Eichmann

A pesar de que el panorama nacional se ha visto oscurecido por los altos niveles de contagio del coronavirus y los excesos de los marchantes que han desembocado en violencia y muertes, no podemos olvidar que Colombia es mucho más que eso y que otras tendencias positivas van desenvolviéndose para solucionar la crisis.

La primera noticia buena es que la vacunación va progresando a pasos agigantados. Si bien no se puede concluir que hay una correlación alta entre las protestas y la pandemia, la vacunación ayudará a reabrir la economía y facilitar la vida de millones de colombianos que pasan momentos económicos difíciles. De estos millones de colombianos son pocos los que participan en las marchas.

La segunda noticia buena es que se han hecho varias concesiones que mejoran la situación económica de los jóvenes, así sea en estos tiempos de desajustes públicos significativos. La educación universitaria gratuita para estudiantes de estrato 1, 2 y 3 y los subsidios a las empresas que emplean muchachos de 18 a 26 años deberían reactivar el empleo de estas personas en discilpinas diferentes a los campos en que se desempeñan sus mayores, generando oportunidades de crecimiento real del país.

Falta, eso sí en la ecuación, una estrategia que permita formalizar los negocios incipientes en el país, aquellos que son informales pero, con las políticas estatales adecuadas, pueden formalizarse y generar más empleos. Para que las cuentas de la formalización den, el gobierno debería repensar los siguientes requisitos onerosos y absolutamente ineficientes que impone a las empresas: reporte de la autoevaluación de estándares mínimos SG – SST: este reporte exige elaborar un plan detallado de seguridad en el trabajo.

Costo de matrícula mercantil anual.

Pago de parafiscales como aportes a las cajas de compensación, SENA, etc.

Obligaciones complejas de reporte fiscal.

Sin estas obligaciones diseñadas para empresas establecidas, seguro prosperaría el empleo en Colombia con un sector formalizado sano. Si no se aminoran estos requerimientos, el 50% de la economía seguirá siendo informal, perdiendo Colombia una oportunidad de oro de fortalecer su tejido empresarial.

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